Llevo sin escribir desde hace ni se cuanto tiempo... la verdad es que he estado pasando por uno de esos momentos en que uno no sabe muy bien de que escribir sin caer en contar más de lo mismo una y otra vez.
Llevaba un tiempo pensando en dejar de hacerlo y luego me plantee hacer otro blog sobre lo que más me gusta que es el Trabajo Social, estuve cotilleando otros muchos blogs que hablan sobre esto y me pareció interesante iniciar una nueva aventura, pero luego pensé que a éste le tengo tanto cariño que me da pena dejarlo morir.... y siempre que estoy apunto de hacerlo sale alguien que me manda un mail diciéndome lo importante que es hablar de mi experiencia aunque sea cada mil años...
Este blog me ha dado muchas alegrías y he conocido a gente estupenda.... pero últimamente toda esa gente a la que me encantaba seguir y leer ha desaparecido... la blogosfera tal y como yo la conocí hace seis años no existe. Pocos blogs me siguen enganchando, poco o nada de tiempo para comentar y nada para escribir....
Pensé en borrar el blog o en dejarlo morir... pero luego pensé que lo bueno de un blog es que uno puede escribir sin pretensiones cuando le de la gana y simplemente no pasa nada.... y escribir es al fin y al cabo una forma de terapia... y dentro del anonimato mucho más. Escribes lo que te da la gana y años después te lees y te preguntas si esa persona que dejó escrito eso eres realmente tu. Pero esa es otra historia.
Ahora después de tanto tiempo sin escribir os pongo al día. Estoy trabajando de nuevo, después de un pequeño parón... y estoy trabajando en uno de esos sectores en los que siempre dije que no me gustaría trabajar: MENORES.
Pensé que sería muy duro ver niños en situaciones tremendas y que no podría con ello, pero me he dado cuenta de que estoy en uno de esos momentos de mi vida en que ésta es tan completa que tengo la capacidad de salir de trabajar, subirme en el coche y olvidarme de mi trabajo y eso cuando trabajas en determinados sectores es realmente una verdadera suerte.
Repollete y Princesita cumplieron en diciembre seis años, están enormes y muy cambiados. Princesita parece más tranquila, y si ella está tranquila todos estamos tranquilos, Repollete sigue siendo puro amor. Ahora los pobres "sufren" la reincorporación de mamá al trabajo, toca madrugadores y comedor... pero como siempre me lo están poniendo fácil, llego a casa agotada, pero feliz y encantada de levantarme e irme a trabajar aunque sea madrugando y a 90 km de casa.
Poco tiempo tengo para el blog la verdad... pero ahora si tengo muchas cosas de las que hablar... ¿SIGUE ALGUIEN AHÍ?
Este blog me ha dado muchas alegrías y he conocido a gente estupenda.... pero últimamente toda esa gente a la que me encantaba seguir y leer ha desaparecido... la blogosfera tal y como yo la conocí hace seis años no existe. Pocos blogs me siguen enganchando, poco o nada de tiempo para comentar y nada para escribir....
Pensé en borrar el blog o en dejarlo morir... pero luego pensé que lo bueno de un blog es que uno puede escribir sin pretensiones cuando le de la gana y simplemente no pasa nada.... y escribir es al fin y al cabo una forma de terapia... y dentro del anonimato mucho más. Escribes lo que te da la gana y años después te lees y te preguntas si esa persona que dejó escrito eso eres realmente tu. Pero esa es otra historia.
Ahora después de tanto tiempo sin escribir os pongo al día. Estoy trabajando de nuevo, después de un pequeño parón... y estoy trabajando en uno de esos sectores en los que siempre dije que no me gustaría trabajar: MENORES.
Pensé que sería muy duro ver niños en situaciones tremendas y que no podría con ello, pero me he dado cuenta de que estoy en uno de esos momentos de mi vida en que ésta es tan completa que tengo la capacidad de salir de trabajar, subirme en el coche y olvidarme de mi trabajo y eso cuando trabajas en determinados sectores es realmente una verdadera suerte.
Repollete y Princesita cumplieron en diciembre seis años, están enormes y muy cambiados. Princesita parece más tranquila, y si ella está tranquila todos estamos tranquilos, Repollete sigue siendo puro amor. Ahora los pobres "sufren" la reincorporación de mamá al trabajo, toca madrugadores y comedor... pero como siempre me lo están poniendo fácil, llego a casa agotada, pero feliz y encantada de levantarme e irme a trabajar aunque sea madrugando y a 90 km de casa.
Poco tiempo tengo para el blog la verdad... pero ahora si tengo muchas cosas de las que hablar... ¿SIGUE ALGUIEN AHÍ?