Ya he escrito varias veces sobre este asunto, y sin embargo cada día leo algo sobre el tema que me sorprende más y más.... hace poco recibí un mail de una seguidora del blog planteándome que pasaría si ese niño fruto de ovodonación algún día quisiera saber de sus orígenes, para esta seguidora era muy importante que ese futuro hijo conociera todos sus aspectos genéticos ¿de donde vengo? ¿por qué soy así?
Creerme cuando os digo que el mail me sorprendió porque hasta ahora no había dado con alguien que quisera y desear poder acceder a esa donante cuando su futuro hijo tuviera 18 años.
La mayoría de las receptoras prefieren "olvidar" el asunto y no pensar en ello como si de esta forma el tema desapareciera.
Existen países donde se autoriza a un hijo concebido por donación de gametos a conocer sus orígenes cuando cumpla la mayoría de edad. El problema real es que la mayoría de los padres no cuentan el hecho de la donación de gametos a sus hijos por temor, y en esto de la ovodonación temores y miedos hay muchos.
En Reino Unido por ejemplo se elaboró un informe en el que se animaba a los padres a contarles sus orígenes a sus hijos, al tiempo que nombraba al Estado como responsable de dar apoyo a estos padres a la hora de contarlo, dicho apoyo podría venir según este estudio de las clínicas que lo asuman como servicio incorporado al precio del tratamiento de fertilidad.
No hace muchos años estos mismos profesionales decían que lo mejor era ocultárselo al niño, ahora parece que la "moda" es "díselo y cuanto antes mucho mejor".
El problema reside en que nadie nos dice como y cuando debemos hacerlo, los psicólogos dice que es mejor cuanto antes y si es posible antes de los 5 años.
Ya os he comentado con anterioridad que la donación en España debe ser anónima y se deben garantizar ese anonimato y esa confidencialidad. Es por tanto que un hijo fruto de una donación de ovocitos no puede en ningún caso obtener información de esa donante, para garantizar este hecho creo que ya he dicho con anterioridad que las clínicas guardan por separado las características físicas de esos donantes y su identidad y además codifican los datos.
En circunstancias excepcionales donde peligre la salud del hijo se puede revelar la identidad de esa donante, pero con carácter restringido y a través de vía judicial. Osea que los padres y ese hijo jamás sabrían quien es.
Este hecho hace que se pueda dar el caso contrario que la donante enferme y quiera contactar con ese "hijo biológico" para comunicar esa enfermedad, o incluso podría darse el hecho de que un futuro hijo de esa donante necesitara una donación o alguien compatible y esa donate quisiera contactar.
Este hecho aunque inusual está contemplado por la ley que establece que el mecanismo de futuro contacto debe funcionar en ambas direciones. Aunque repito nunca le veremos la cara o sabremos quien es ese posible contacto ante causa de enfermedad o salud podría existir.
Pero una vez soltado este rollo hoy mi comedura de cabeza no va por ahí... sino por lo dicho al principio.
Tengo claro que se lo contaré a Repollete y Princesita, no quiero convertir el hecho del la ovodonación en un tabú, no quiero secretos y tengo el pleno convencimiento de que sabrán entenderlo y además no guardo ninguna duda respecto quien es la madre y respecto a la figura de mi donante.
Una vez dicho esto también tengo claro que tengo que empezar dentro de poco a contárselo aunque todavía no tengo claro como lo iré pensando.
¿Qué sucederá cuando cumplan 18 años? ¿Tendrán alguna inquietud hacia sus orígenes biológicos? ¿Querrán saber más hacerca de esa donante de lo que yo les puedo contar?
Evidentemente tal y como está la ley no van a poder indagar más allá, hace tiempo leí que querían modificar la Ley de Reproducción Asistida, pero dudo que cambien ese aspecto de anonimato porque hasta ahora en España es lo que hace que muchas chicas donen. Dudo que que muchas lo hicieran si supieran que igual en unos años abren la puerta de casa y se encuentran un futuro "hijo".
Entiendo la necesidad de saber tus orígenes, la entiendo o la puedo llegar a entender y creo que es un derecho de todos, pero también pienso que ese hecho puede crear muchos problemas futuros para todos.
Es igual que las adopciones abiertas que funcionan en algunos países... mi opinión sobre ellas es un tema complicado.
Sobre el tema de los orígenes de cada uno y la necesidad de saber hay posturas para todo, mi suegro por ejemplo se crió en un Hospicio, su madre era madre soltera y cuando ya él era mayor de edad apareció en su vida, pero él no quiso saber nada. Jamás ha demostrado necesidad de saber quienes eran sus padres o que habrá sido de su vida.
Otra gente que crece en esas circunstancias tendría esa necesidad de responder a muchas preguntas.
Posiblemente algún día mis hijos me hagan preguntas, se como voy a reponder a muchas de ellas. Se que primero habrá que explicarles e intentar separar el concepto óvulo-madre, habrá que decirles cuáles pudieron ser los posibles motivos que llevaron a esa donante a hacerlo. Les hablaré de la importancia de la generosidad y de ayudar a los demás. Y por supuesto les diré las cosas que se sobre ella que en ningún momento pueden identificarla, pero si que se creen una idea sobre ella.
Me sorprendió el correo del que os hablé antes, porque nunca había dado con alguien que viera como necesario que ese futuro hijo supiera quien es su donante. Me pareció una actitud madura y coherente preocuparse por esa futura necesidad de su hijo. A todos nos da cierta "seguridad" saber que nos parecemos a nuestro padre o que el carácter es de nuestra madre y sin embargo a esos niños les estamos quitando ese derecho.
En internet circulan varios testimonios de hijos de ovodonación que hablan sobre su experiencia y sobre su necesidad de saber más... sobre como han vivido el asunto y sobre los miedos y temores que tienen.
Si bien es cierto hay algo que me preocupa si el anonimato en la donación no existiera y mis hijos pudieran acceder a la donante podría suceder que cuando le pregunten ¿por qué lo hicistes? ella les respondiera "necesitaba el dinero" y supongo que esa respuesta podrá ser en cierto modo traumática, todas preferimos pensar que la donante lo hizo por puro y duro altruismo pero ¿y si no fué así? ¿como se sentiría ese hijo?
Creo por tanto que el anonimato es importante, aunque al mismo tiempo creo que cualquiera debería tener ese derecho a saber.... pero claro ante el derecho a saber de mis hijos está el derecho a que no se sepa por parte de la donante.
Imagino que muchas de ellas lo hacen en un momento puntual y por la razón que sea y no les gustaría pasarse el resto de la vida pensando que en cualquier momento alguien llamará a su puerta y se van a encontrar al resultado de esos ovocitos que dejaron por ahí.
En mi caso tengo claro que la labor de mi donante (valorada y agradecida) terminó el día 1 de mayo de 2010 cuando donó sus 9 ovocitos... y ya está, a partir de ese momento deja de tener importancia en nuestras vidas. Yo soy la madre y hasta ahí puedo leer.
En cambio para Papimelli se acumula un lío mental de aupa... cuando tuvimos que decidir que hacer con nuestro embrión sobrante, él me dijo que se sentiría un poco raro pensando que podría existir un hermano de sus hijos por el mundo suelto... en cambio no le daba importancia a que ese medio hermano fuera su hijo.
Esto es muy paradójico porque entonces tendríamos que empezar a pensar que nuestros hijos tienen medio hermanos sueltos por el mundo (hijos de esa donante).... ¿como explicamos esto?
Le dejé a él lidiar con esa decisión y con ese lío mental que no sabía muy bien explicarme, creo sinceramente que él nunca se ha parado a pensar todas las consecuencias que acarrea una ovodonación.
Para él simplemente ha sido el fin para tener a Repollete y Princesita.
Como la técnica de ovodonación es relativamente reciente se me ocurre que todas estas dudas que me planteo serían interesantes planteárselas a esos hijos de ovodonación ya adultos, saber que piensan sobre el asunto y que posibles dudas éticas o morales se les plantean.
Como madres por ovo tendríamos que haber tenido el apoyo suficiente a nivel psicológico para que supiéramos y pudieramos enfrentarnos al como, cuando y por qué decírselo.
Muchas mujeres acumulan una serie de inseguridades que les hacen evitar el tema para no tener que enfrentarse a determinadas cosas.
Sin embargo creo que el derecho a decírselo o no a un hijo nos corresponde a nosotras y que si se pierde ese anonimato de cierta forma están obligando a mujeres que no están preparadas a enfrentarse al asunto.
Si podría ser interesante que la donante cuando haga esa donación establezca si desea o no que su nombre y datos puedan ser conocidos por esos niños a la mayoría de edad.
Yo apoyaría a mis hijos si quieren saber a que conocieran a esa donante si ellos estuvieran de acuerdo, pero entonces necesitaríamos preparar a esos niños para que asuman que el conocer a una persona y saber de ella no implica en ningún caso ninguna responsabilidad por la donante y ahí entraríamos en un gran lío.
Si esos niños conocieran a la donante y pudieran acceder a ella y preguntarle todas su dudas sería muy difícil que no se estableciera cierto vínculo de apego, quizá la donante no quiera mantener ninguna relación con esos niños o al contrario quizá quiera inmiscuirse en sus vidas.
Total que lo he liado todo un poco más, pero puedo resumir y resumo en que todo depende de donante-madre-hijos y si se perdiera ese anonimato a la hora de donar podrían aparecer grandes problemas futuros como quizá "sindrome de abandono" por el niño, culpabilidad por la donante o angustia para la madre.
Por ello creo que los datos que tenemos de ella son suficientes, que mi donante lo hizo con la tranquilidad de ese anonimato y que mis hijos sabrán diferenciar lo que es una madre de lo que es una donante.
Además dadas nuestras circunstancias personales mis hijos tendrán un gran problema porque si desean saber sus antecedentes biológicos por parte de su padre se van a encontrar con el mismo vacío que si lo buscan por parte de su madre.
¿Qué pensaís acerca de esto? ¿donarías si no fuera anónimo? ¿creeís en esa necesidad de saber vuestros orígenes biológicos? ¿apoyariaís a un hijo que a la mayoría de edad quiere saber más? ¿daís importancia a esa necesidad de saber más?
FRASE DE HOY:
Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".