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viernes, 25 de enero de 2013

CACHIVACHES VI: los moisés o las minicunas







Una de tantas compras que uno se plantea cuando está embarazada son los dichosos moisés o minicunas, yo no sabía de su existencia y a simple vista me parece la típica compra para sacarte el dinero, vamos que creo que son una necesidad creada por las tiendas que nos hacen pensar que son muy útiles y prácticas y que necesitamos andar paseando a nuestros peques por toda la  casa.
Nosotros estuvimos barajando diversas posibilidades.
Tenemos las dos habitaciones de los niños amuebladas (error) lo cuál hacía que no nos entraran dos cunas grandes en el mismo cuarto, la otra opción era poner cada cuna en su habitación y tener que andar peregrinando en medio de la noche a darles sus tomas nocturnas, esta idea la descartamos por poco práctica.
En nuestra habitación sería imposible meter las dos cunas salvo que tuviéramos que entrar y salir dando saltos. Asique pensamos en meterles en un principio en nuestra habitación en la misma cuna, idea que luego descartamos.
El colecho ni nos lo planteamos, aunque después de conocer blogs de chicas que lo han practicado con gemelos y les ha ido bien quizá me lo planteara, pero en aquel momento no.
Empezamos a mirar moisés y minicunas y la verdad es que me quedé algo alucinada, primero porque algunas minicunas cuestan más que la cuna grande, si, vienen con mil y una maravillas como que se mecen o tienen música o que se yo, pero cuestan una pasta.
¿Cuánto puede durar un bebé a término dentro de una minicuna? ¿Cuanto tiempo real puede dormir allí dentro hasta que le queda pequeño? ¿Se le puede sacar realmente partido a un cachivache que vamos a usar 3 o 4 meses con un niño que ha nacido grandote?
Yo es la típica compra que ni me plantearía si no hubiera sido por el hecho de que al ser prematuros nacieron muy pequeños y sabía que la minicuna o el moisés me duraría tiempo.
Asique como no pensaba yo gastarme las barbaridades que pedían por allí y dejarme un pastizal en dos cestos con patas le pedimos a nuestro cuñado que nos comprara uno y nosotros compramos el otro.
Creo recordar que los dos moisés con patas nos costaron 120 euros cada uno, después de peregrinar por miles de tiendas en Ciudad De Donde Soy y en Ciudad Donde Vivo encontré el mejor precio.
El de Princesita en Rosa y Blanco, luego me arrepentí porque la verdad quedaba la mar de cursi, con su capota y todo y el de Repollete en Verde y Azúl.
Los colocamos junto a nuestra cama y estuvieron allí con nosotros 3 meses, luego los pasamos a la habitación continua y creo recordar que con 5 ó 6 meses ya los pasamos a la cuna.
Los moisés venían recomendados hasta 9 kilos, pero bastante antes los tuvimos que sacar, mis hijos no pesaban eso, pero con lo inquietos que son aquello crujía cada vez que se movían y me daba bastante miedo que se volcara.
Hacer cuentas de lo poco que tarda un niño en llegar a esos 9 kilos (salvo excepciones, Princesita con 25 meses apenas pesa 10.5 kilos) con lo cuál no lo veo una compra necesaria.
Hay madres que plantean que tener un Moisés les permite por ejemplo poder tener al niño en el salón mientras están allí y así oírle o tenerle cerca, en mi caso los dejé en el salón en contadas ocasiones, como en la foto.
No cabía en mi cabeza andar peregrinando con los cestos por la casa, asique estaban quietecitos y tranquilos en la habitación.
Como fué un regalo tampoco me gasté el dinero y además en cuanto dejé de utilizarlos los puse en venta en internet.
El de Princesita se lo vendí a una chica de Ciudad De Donde Soy, es curioso porque la chica se llamaba como yo y su futura niña tenía el mismo nombre que Repollete, pero en femenino.
Lo vendí por la mitad de lo que me costó y le regalé a la chica las sabanitas, estaba totalmente nuevo porque como muchas otras cosas de los bebés quedan impecables.
El otro moisés el de mi Repollete también lo vendí, a una chica de Ciudad donde Vivo.
Me dió mucha pena cuando ambas se los llevaron... me daba la sensación de que me iba quedando sin bebés, parece mentira el apego que se coge a los bienes materiales.
Pero teniendo en cuenta que vivo en un piso "pequeño" y sin trastero no era plan ir acumulando por acumular, la maternidad no va a volver a llamar a mi puerta y en mi entorno el sentimiento maternal brilla por su ausencia asique los puse en venta. Luego he ido poniendo otras cosas en venta por internet y las he ido vendiendo. Por lo menos recuperas algo de dinero y recobras espacio.
Si hubiera tenido un solo bebé no lo hubiera comprado nunca, hubiera puesto la cuna en nuestra habitación y punto, pero con dos bebés y del tamaño de los míos lo más coherente era meterlos en un sitio pequeño.
Pero si tuviera que recomendar a una futura madre la compra o no le diría que invirtieran ese dinero en otra cosa, es cierto que son muy bonitos, que queda muy vistoso y todo lo demás... pero tiene una vida útil muy corta, aunque por ejemplo comprarlo de segunda mano me parece una solución ideal.


FRASE DE HOY: Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.



sábado, 12 de enero de 2013

CACHIVACHES V: la puñetera sillita gemelar

Hoy mientras me depilaba me he dado cuenta de que en el tiempo que tengo el blog jamás he hablado de la dichosa sillita gemelar y eso que es un tema de lo más recurrente para madres múltiples.
En cuanto me quedé embarazada y supe que eran mellizos empecé a fijarme en todas las sillitas gemelares que veía, por eso de hacerme una idea de lo que había, porque claro el tema sillitas gemelares no es algo que una domine por naturaleza, asique me convertí en una mirona. Pareja con mellizos que veía la miraba y remiraba de arriba a abajo y me fijaba en la marca de la dichosa silla.
También cotilleé un poco por internet para ver que marcas había en el mercado, precios y características.
Lo único que tuve bien claro desde un principio es que quería una silla en la que fueran uno al lado del otro y además una silla que me valiera desde el nacimiento hasta el final de uso, vamos que no quería yo tener que comprar una segunda silla.
Lo malo de vivir en una ciudad pequeña tirando a mediana y ser de una ciudad pequeña es que cuando uno va a una tienda de niños a preguntar por sillas gemelares te dicen dos cosas: una que no tienen en exposición y que la compra debe ser a ciegas por catálogo o que solo tienen una silla para mostar.
Empezamos a mirar sillas gemelares cuando yo estaba embarazada de cinco meses, primero miramos en Ciudad de Donde Somos, a la primera tienda que fuimos un amable hombrecillo me dijo que en exhibición solo tenían esta:




Que también puede colocarse en esta otra posición.



Según la vi en la tienda me pareció preciosa, pero únicamente por el detalle que era de color naranja y me chifla este color, estuve manejándola por la tienda y me pareció ligera. Craso error porque cualquier silla sin los nenes dentro evidentemente es ligera.
En cuanto fuimos para casa miré en internet los pros y los contras de la dichosa silla, y claro es evidente que cada uno habla de ella según le va.
Los contras que yo saqué en ese momento es que me negaba a que fueran uno delante y otro detrás y segundo que no cabía en mi ascensor, no tenía ni la más mínima intención de montar y desmontar cada vez que fuera a entrar en mi casa. Además que el largo que tiene me parecía bastante incómodo a la hora de pasear.
Una chica que estuvo conmigo en el hospital la tenía en su momento y en cuanto sus niñas fueron algo mayores las pasó a otra silla más ligera y pareada.

A la segunda tienda a la que fuí en Ciudad de donde Somos me dijeron que ellos recomendaban esta otra:





Y el hombrecito de la tienda me hablaba de lo estupenda que era, incluso como no la tenía en exposición me sacó una que tenía encargada y me montó y desmontó. Volvíamos a lo mismo, no quería una delante y otra detrás, porque me da la sensación de que cuando fueran grandes el de detrás se aburre como un mono.
Mis vecinos de abajo que también tienen mellizos utilizaron esa silla... para a los pocos meses pasar a otra más ligera, fácil de plegar y que ocupa menos espacio.
Esta silla está genial si por ejemplo la tenemos de segunda mano para utilizarla solo los primeros meses, pero tiene como desventaja principal que no entra en el ascensor.
Mi vecina de abajo tenía que dejar el chasis en el portal cada vez que le tocaba salir a ella sola, por la mañana según su marido marchaba a trabajar dejaba el chasis abajo, y así ella por la mañana podía bajar en el ascensor con los capazos. Semejante numerito me estresa de solor pensarlo.

En Ciudad en Donde Vivimos también intentaron venderme esta, el señor de la tienda me dijo que me harían un buen descuento si cogía esta... y no quiso escucharme cuando le dije que yo quería llevar a mis peques uno al ladito del otro.

En la siguiente tienda que fuimos en Ciudad Donde Vivimos el señor que nos atendió solo nos habló maravillas de ésta: o una parecida



El hombre nos decía que era una silla estupenda porque no ocupaba nada, porque no parecía gemelar, porque....... mil maravillas sobre la dichosa silla. Tengo que decir que este modelo de silla cuando yo compré la mía apenas se veía, de hecho yo empecé a ver las primeras en mi ciudad cuando mis niños ya habían nacido. Y me parecía horrible, porque me da la sensación de que el de abajo va totalmente en el suelo.
Es una silla cómoda cuando van en el cuco porque no ocupa, pero en cuanto los pases a sillita no creo yo que se ni cómoda, ni práctica ni que puedas retener mucho tiempo al niño allí.
La silla evidentemente me la enseñó por catálogo porque en la tienda no tenía ninguna en exhibición.


La mayoría de la gente compra un modelo de silla para cuando son bebés y en cuanto pueden los pasan a algo parecido a esto:


Pero yo veía un gasto inútil comprar dos sillas diferentes y dejarme un dineral, además este tipo de sillas me parecen de juguete, con esas minirueditas.... he visto a niños ahí dentro incómodos sin apenas poder moverse.

Puedo prometer y prometo que le di mil vueltas al tema silla, que miré y remiré en internet, que medí el ascensor, la puerta de entrada del portal y la de mi casa. Que tenía muy claro que quería una silla que me diera independencia para salir y entrar (esto es no tener que desmontarla ni cosas parecidas), que quería uno al lado del otro, y que por nada del mundo quería tener que comprar una segunda silla.
Cuando vives en ciudades tipo Madrid o Barcelona imagino que solo tienes que ir a una tienda y un universo de sillas gemelares se abre ante ti. En mi caso solo pude ver dos únicos modelos, y por la calle por aquel entonces te encontrabas poca variedad.
Por fin di con la silla que quería:


Luego llegó otro problemilla... parece que cuando fuí a una tienda a pedirla el hombre se empeñó en venderme otra... yo le decía que quería esa y él me decía "ya.... pero....", en una tienda me llegaron a decir que tenía que pensar si quería mi comodidad o la comodidad de los niños.


Esta silla me gustaba porque:



Tenía capazos para llevarles de bebés... allí iban calentitos y bien acolchados, incluso tenía su propia burbuja para cada capazo, además puedes poner silla en un lado y el capazo en el otro.
Los capazos pueden parecer pequeños, pero cuando tienes mellizos lo más seguro es que sean pequeños al ser prematuros.




Pueden ir uno al lado del otro... aunque tiene un contra el asiento no se pone recto del todo, tiene una ligera inclinación, pero eso nunca ha sido obstáculo para mis peques...
Es fácil de lavar porque se desmonta totalmente, incluso si le pasas un paño húmedo queda perfectísima.
Tiene una bandeja grande donde puesdes guardar de todo.

Le puedes poner en maxicosis.... aquí cometí un gran error porque compré los Masi Cosis y el adaptador que necesitan para ponerlos en la silla y jamás llegué a usarlos. (Bueno los Masicoxi si, para el coche)

Es superfácil de montar y desmontar, basta dar a un botón para quitar el seguro y empujar hacia abajo. Cuando la pliegas ocupa, pero tampoco en exceso, aunque queda claro que no hay maletero de coche que pueda con ella. Nosotros tenemos un monovolumen y entra dejando el sitio justo para meter por ejemplo maletas.
La usamos desde que nacieron y ahora con 24 meses seguimos haciéndolo. Ahora voy notando el peso de los peques en las cuestas, pero sigue pareciéndome "ligera", también es cierto que mis hijos pesan poco y entre los dos no llegan a los 22 kilos.
La silla entra perfectamente por el portal... algunos de mis vecinos se empeñan cuando me ven en abrir las dos hojas de la puerta, y se quedan alucinados cuando ven que entro perfectamente.
Cabe en el ascensor, lo único que tengo que bajar el manillar (cosa que lleva un minuto y tocar una clavija), y entra por la puerta de casa, lo único que roza un poco y para evitar arañarla la desmonto en la entrada.
Es manejable en definitiva y yo estoy muy contenta.
Como contra diré que se me ha pinchado una vez la rueda, que van con cámaras de aire, pero se arregla como una rueda de bicicleta.

Me he encontrado con mucha gente por la calle haciendo todo tipo de comentarios sobre mi silla (hasta hace bien poco no veías a nadie en pueblo donde vivo) con una silla semejante y la gente poco más que te ve como un trailer o algo así... asique muchas veces he tenido que explicar que es más ligera de lo que parece y que cabe en algún sitio.
Es grande, pero también robusta y con ruedas fuertes.

Una vecina de arriba (también con mellizos) me decía un día que ella había comprado esta cuando nacieron:



Esta cuando ya fueron algo más grandes:



Y además dos sillas tipo paraguas individuales para cuando tiene que salir ella sola con uno por ejemplo cuando están malos.
No quiero imaginar el desembolso que ha hecho, a mi forma de ver inútil.
Ella un día se quedaba perpleja cuando le dije que yo solo tenía y había comprado esa y que ya tenía bastante y me pregunto: "¿Y que haces cuando tienes que salir solo con uno?"... me dieron ganas de decirle que yo nunca puedo salir sola con uno porque no tengo con quien dejar al otro y que por tanto dos sillas independientes me parecían una opción inútil en mi caso.

Además me he dado cuenta que en esto de las sillas gemelares existen las modas y cada cierto tiempo ves un mini boom de un modelo determinado que es precisamente el que se empeñan en venderte en las tiendas, por eso mi consejo es mirar bien. Si volviera atrás algo que haría es haberme acercado a Ciudad Cercana Más Grande y haber mirado más tiendas, pero reconozco que el tema silla gemelar me estresó bastante.
No hubo nada que nos costara tanto elegir como eso, sobretodo por el hecho de no poder mirar.
Tuvimos que encargar nuestra silla, en la tienda nos dijeron que tardaban aproximadamente mes y medio o dos meses en traerla.... (ojiplática me quedé), al final nos la trajeron al mes.
El tiempo que tardamos en tenerla fué estresante pensando si habíamos hecho una buena compra o no, sobretodo porque no la habíamos visto en directo.... hasta que un día en las fiestas de Ciudad de Donde Somos nos cruzamos con una pareja con la silla que teniamos encargada y en el mismo color.
Asique yo que para esto tengo mucho morro me acerqué y les pregunté por la silla, si estaban contentos, pros y contras y demás... la pareja estaba contenta con su adquisición y sus preciosas gemelas parecían ir de lo más cómodas porque no se despertaron en los 15 minutos que tuve a sus padres retenidos.

Supongo que ahora con el tiempo tengo claro que antes de elegir hay que mirar:
-Medidas de puertas, ascensor y demás.
-Si la queremos en tandem o adosada.
-Si pretendemos una silla única o luego pretendemos comprar un segundo modelo más cómodo cuando sean más grandes.
-Dinero que queremos gastarnos.
-Uso que pretendemos darle

Durante un tiempo fuí objeto de todas las miradas, a mi que me gusta pasar totalmente desapercibida se me ocurrió comprarme una silla gemelar de un color casi fosforito, mi padre siempre me ha preguntado si no la había más discreta, y además se me ocurrió comprar los saquitos de un color que hacía un gran contraste y que solo se me veía a mi.
La silla es ese gran cachivache que compré y que en cuanto mis niños dejen de usar yo seré feliz porque dejarán de pararme en la calle a hacerm preguntas y observaciones absurdas.



FRASE DE HOY:
La felicidad del cuerpo se funda en la salud; la del entendimiento, en el saber.

lunes, 30 de julio de 2012

CACHIVACHES IV: un gran descubrimiento sillas y mesa








Hace unas semanas retiré del salón el parque infantil de mis peques, ya os conté en esta entrada lo útil que me resultó dicho cachivache hasta que mis peques empezaron a trepar de dentro hacia fuera y de fuera hacia dentro, cuando llegó ese momento decidí retirarlo de nuestras vidas y de paso de mi salón.
Como expliqué en la entrada me fué útil en momentos muy puntuales y en la mayoría de los casos solo con un niño dentro, por otro lado me gusta que mis hijos exploren y se muevan y Repollete y Princesita no son los típicos niños a los que puedas tener "encerrados".
La cuestión es que mis hijos vienen con un "defecto de fábrica": son excesivamente inquietos, ágiles y temerarios y no paran. Cuando hago esta afirmación no pretendo ser una madre exagerada y en mi mente tampoco entra el pensamiento de que existan niños que están quietecitos sin moverse, no exagero: Repollete y Princesita no están quietos ni cinco segundos y mucho menos se sientan.
En Junio nos entregaron el vídeo de la guardería y aluciné viendo a mis cachorros sentaditos en su silla pintando o jugando, en casa eso es impensable porque siempre están saltando, brincando o haciendo cualquier cosa temeraria. Asique pensé que había llegado el momento en empezar a practicar con ellos el estar un rato sentados pintando o haciendo cualquier otra cosa.
Pensé en comprarle un pupitre a cada uno, de estos que vienen con su pizarra y demás, pero por cuestiones de espacio y también económicas decidí comprar por separado una mesa con sus sillas.
He de admitir que en ningún momento confié en que Repollete y Princesita se mantuvieran quietos, miro con envidia a esas madres con niños en el parque que logran que sus hijos se sienten un ratín a hacer lo que sea, Repollete y Princesita han de estar agotados para sentarse, y cuando se sientan es síntoma de que lo mejor que puedes hacer es irte para casa porque ya están al límite de sus fuerzas.
La cosa está en que miré y remiré mesas que tubieran dos sillas, algunas marcas tienen taburetes, pero sinceramente un taburete para un bebé no me parecía una buena idea. Finalmente encontré la mesa con las dos sillas de la foto, la faena es que solo las tenían en rosa, tiene además la posibilidad de quitarle la tapa superior y tiene un tablero para encajar fichas de construción.
En cuanto compramos el cachivache en cuestión lo instalamos en el salón, lo primero que hicieron fué coger las sillas y dedicarse a arrastrarlas por el pasillo (pobre parquet, pobres vecinos y pobres mis oidos), una vez que se desfogaron arrastrando las sillas los senté frente a la mesa, saqué las pinturas y se hizo el milagro.
Estuvieron un buen rato jugando, Princesita con las pinturas, el papel suele terminar igual de blanco que al principio, ella es más de pintar sobre la mesa, en sus brazos, sobre la camiseta, en el suelo y últimamente se lanza sobre la parez, yo la dejo experimentar a su libre albeldrío.
Repollete es más de coger el estuche de rotuladores y meterlos y sacarlos una y otra vez, luego ojea sus libros y me va preguntando que es cada cosa.
Logré mantenerlos allí almenos 15 minutos y eso para mis hijos es un verdadero logro, ahora todos los días los siento un rato e intento que solo se levanten cuando hayamos terminado de hacer lo que sea, les leo un cuento, pintamos o jugamos con los lego.
No pretendo que mis hijos estén quietecitos y que parezca que no hay niños en casa, pero esque el ritmo que tienen es agotador y estresante, si bien es cierto que a medida que van creciendo se van tranquilizando un poco. Aún así su actividad favorita es correr y últimamente saltar, Princesita va por el pasillo saltando como cual canguro y a Repollete le sigue fascinando escalar allí donde pueda.
Creo que estoy criando futuros deportistas de élite de cualquier deporte de riesgo que se os pueda ocurrir, asique fijar en vuestra mente los nombres de Repollete y Princesita porque en un futuro se hablará bien de ellos, mientras tanto intento cultivarles un poco manteniéndoles un ratito viendo fotos, libros o pintando en su nuevo cachivache.
Creo que ha sido una gran compra, 30 euros las dos sillitas con la mesa, se desmontan y no ocupan nada de sitio lo cual me permite llevármelas a Ciudad de Donde Soy cuando vamos y nos quedamos algunos días.
Es ligero y no pesa nada, lo cual permite que mis hijos eleven las sillas sobre su cabeza y se paseen de esa guisa por toda la casa.
Mi madre para su casa les tiene dos sillas de esas típicas de las terrazas pero en pequeñas, aunque la mejor utilidad que ellos le han dado es empujarlas pasillo arriba y pasillo abajo. Estoy contenta con la compra aunque me parece a mi que la vecina de abajo no tanto....
Es una compra que recomiendo, para mi es importante ir enseñándoles a estar tranquilos con alguna actividad, se que parte del mérito la tiene su profe de la guardería que me los tiene domesticados... con lo tranquila que soy yo estos dos me han salido a Papimelli, igualitos, ya hemos hablado que el próximo maratón o mediamaratón que corra Papimelli enviamos a los mellizos a que participen en la categoría chupetines.


FRASE DE HOY: No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.

miércoles, 11 de julio de 2012

Niño o Niña; ¿es lo mismo?





MadreyMas escribió hace unos días un post superinteresante sobre un tema en el que no me había parado yo a pensar. La entrada se titulaba "Políticamente incorrecta, ¿niño o niña? y os recomiendo que la leaís.
En ella habla sobre el afán desmesurado por tener niñas, bueno ese asunto lo cuestiono porque creo que es una cosa más del entorno, en mi familia hay más niñas que niños y por ello el niño siempre ha sido más buscado y en cambio en la familia de Papimelli ha hecho mucha ilusión la niña aunque previamente dijeron que mejor niño por el famoso tema del futbol... en fin no digo más.
En la entrada también comenta el hecho de que muchas futuras madres prefieren niñas por el supuesto carácter más dócil y cariñoso de las niñas, en esto también puedo cuestionar porque el carácter de Princesita dista muchísimo de ser el de una niña dócil y cariñosa a la que le vayan a gustar las típicas cosas de niñas.
Algo que comparto es que por cuestiones naturales el vínculo madre-hija suele ser más "fuerte" en el sentido de que como mujeres pueden compartir más cosas, pero también creo que ese vínculo durante la adolescencia es más complicado por el hecho de que nos ponemos bastante pesadas para que no cometan nuestros mismos errores y para prevenirlas sobre todos los males del mundo.
Algo que comenta Madre y Más es esa forma de educar con diferencia a los niños y a las niñas, eso que hace que a ellos los despeguemos mucho antes y que sin embargo con las niñas no pasa... es muy interesante leer luego todos los comentarios que le han ido dejando, porque de ellos podría yo escribir trescientas entradas.
Para empezar siempre quise una niña... pero no porque sean más dulces, ni por ponerles lacitos y vestiditos monos, ni por pensar que una niña me va a cuidar de vieja, ni porque con la niña me voy de tiendas, no, yo quería una niña porque imaginaba que me iba a suponer más fácil criar y educar a una niña, porque como mujer se que pasaría por los mismos problemas y cuestionamientos que yo misma.
Evidentemente no son lo mismo los niños que las niñas, Princesita es todo menos una Princesita y sin embargo puedo decir que Repollete como todo niño que se precie es muyyyyy bruto, pero noble.
Voy a intentar educarlos para que ambos tengan el mismo grado de confianza y de unión conmigo, probablemente con cada uno podré compartir cosas bien diferentes, pero eso no significa necesariamente que a él tenga que gustarle el fútbol y a ella las tiendas.
Papimelli siempre quiso un niño, en su cabeza (y en la de su familia) predominaba la idea de que los niños juegan al fútbol y les gusta el deporte y que eso para todo portador de testosterona es lo más de lo más, a esto he de añadir que a Repollete no le van las pelotas lo cual indigna a la familia paterna.
MadreyMás comentaba esa "costumbre" de que los niños pronto dejan de estar pegados a la familia propia para unirse a la de su novia y a esto añadimos la famosa frase "los hijos de mis hijas nietos son, los hijos de mis hijos lo son o no lo son". Ya con esta frase tan machista decimos mucho de nosotros mismos.
¿Realmente hay diferencia entre los nietos de un hijo o una hija?
Aquí podría contaros mi experiencia personal sobre como se trata a una hija y como no se debería tratar a un hijo:
Mis padres me tubieron muy jóvenes, luego tubieron a mi hermana y siempre nos han educado de una forma familiar, en casa hablábamos de todo, nunca han tenido que castigarnos y hasta las cosas más íntimas se hablaban, a día de hoy la relación es estupenda y con mi madre tengo plena confianza. (imagino que como cualquiera de vosotras). Cuando me quedé embarazada mi madre se preocupó de que yo descansara, cada vez que venía a casa me traía tapers de comida para que yo no tubiera que hacer nada, se preocupó cuando di a luz de que mi marido tubiera todo en orden en casa, de que él descansara, nos ha ayudado con los niños siempre que ha podido, viene a casa y siempre me recoge un rincón o se preocupa de que los niños tengan de todo y anda pendiente de que tengamos nuestro tiempo como pareja, de que salgamos y de que estamos bien. Sabe cuando se ponen malos los niños, llama con frecuencia y en mi casa se mueve con familiaridad y confianza, y si tengo que darle cuatro voces por algo se las doy aunque ella respeta mi forma de hacer las cosas.
Mis suegra es una mujer joven (tubo a Papimelli con solo 16 años), siempre nos llevamos estupendamente y siempre ha habido confianza entre nosotras, a cambio mis suegros os puedo decir que no saben absolutamente nada de la vida de ninguno de sus hijos. Ellos siempre han esperado a que sus hijos les cuenten algo y sus hijos jamás cuentan nada, asique todo lo que mis suegros saben de nuestras vidas lo saben por mi. Siempre he intentado que ellos se sientan cómodos en casa, pero he de decir que pisan poco por aqui (poco o nada), nunca llaman para preguntar que tal estamos (solo saben de nosotros cada 15 días que vamos a Ciudad de Donde Soy), jamás se han preocupado por como nos organizamos con los niños y no saben mucho de ellos la verdad... Tube a los niños y ni siquiera se preguntaron sobre como se organizó su hijo los días que yo estube hospitalizada, operaron a su hijo y ni preguntaron quien se quedaba con los niños mientras yo pasaba la noche con él.
La forma de tratar a sus hijos es por lo menos extraña o peculiar... Mi marido es de hablar poco, y mis suegros no son de preguntar nada... de hecho cuando vamos a su casa ni siquiera preguntan que tal estamos... se avalanzan sobre los niños y punto.
Esto ha hecho que en mi se cree cierta desconfianza y no tengo claro si no se meten por no ser entrometidos, cosa absurda porque yo les doy su espacio, o no lo hacen porque tienen una mentalidad demasiado hippy (doy fe de que la tienen)
En cualquier caso el día que Repollete cree su propia familia yo intentaré ofrecer mi ayuda, interesarme por su vida, preguntarle y no solo esperar a que me cuente, y hacerle ver que me intereso por su vida.
No creo que por ser chico vaya a despegarse antes de mi, ni pretendo apartarlo de mi vida antes ni nada parecido... creo que la relación madre-hijo o madre-hija se hace con el tiempo y con el esfuerzo, que no es mejor tener un niño que una niña y que muchas veces el resultado que obtenemos es fruto de la educación que nos han dado.
Jamás he visto a mi marido contarles nada a sus padres salvo nimiedades absurdas, en mi casa hablamos de todo y aprovechamos las horas de la comida para hablar de lo que sea, mis padres saben mis gustos, y cuáles son las necesidades de mis hijos... no creo que alguien se convierta en una suegra pesada por interesarse por su hijo, por llamar para ver que tal están o por preocuparse por él los días que él está solo.
Me parece muy triste que mi madre esté pendiente de que mi marido esté bien porque lo ha visto agotado y quemado y que su madre jamás haya mostrado ni la más mínima preocupación.
Asique sobre si es lo mismo tener un hijo que una hija o sobre el valor de tener lo uno o lo otro creo que todo depende de muchos factores y que lo importante es intentar que ese vínculo con nuestros hijos jamás se rompa, y que para ello valores como la educación, la comunicación son sumamente importantes.
Hace unas semanas Papimelli tubo que salir fuera una semana, mis suegros no preguntaron que iba a hacer yo, si me quedaba en Ciudad donde Vivo o me iba a Ciudad de Donde soy... y como no preguntaron y su hijo no contó pues yo me tiré toda la semana en Ciudad Donde Soy, planteándome si llamarlos para verlos o no... para que disfrutaran de sus nietos, pero claro luego pensé en lo subrealista que es el hecho de que ni se preocupen sobre el asunto de como nos vamos a organizar, asique no llamé.
Sinceramente espero no perder jamás esa capacidad de comunicación con mis hijos...

FRASE DE HOY: Nuestra crítica consiste en reprochar a los demás el no tener las cualidades que nosotros creemos tener.

jueves, 3 de mayo de 2012

CACHIVACHES III: LOS PAÑALES

Una de las cosas a las que más tiempo he dedicado desde que nacieron Repollete y Princesita es cambiar pañales, si me pagaran un euro por cada minuto utilizado en hacerlo podría darme un buen viajecito a un lugar paradisiaco donde no existieran los pañales...
Leí en un libro que un bebé necesita que le cambien unas seís mil veces el pañal desde que nace hasta que controla esfínteres, multipliquemos eso por dos y calculemos la pasta y tiempo que hemos empleado en que nuestros hijos tengan el culito limpio y seco.
Existen pañales de tela y desechables, y lo ideal es elegir el mejor según nuestra forma de ver la vida, en mi caso me fuí a lo práctico: desechables. No me veía a mi misma lavando y secando pañales todo el día, aunque valoro a las que lo haceís y reconozco que es un gran ahorro además de ser lo más natural para el bebé.
El pañal desechable tiene mayor capacidad de absorción y mantienen al bebé más cómodo y seco, aunque resultan mucho más costosos e incluso podemos añadir que son perjudiciales para el medio ambiente.
El pañal desechable produce montones de basura, pero se han hecho estudios que determinan que su efecto medioambiental es prácticamente similar al de tela, puesto que el de tela produce gasto de energía al lavarlo en labadora, uso de jabón, etc.
Para cualquier duda existencial que os pueda surgir sobre pañales desechables os invito a que vayaís a casa de Cintia ella utiliza para sus preciosos trillizos pañales de tela confecionados por ella misma y nos cuenta su experiencia con los mismos.
En mi caso como he dicho ni me planteé el uso de pañal de tela, fuí a lo cómodo y fácil y sobretodo a lo que me ahorraba tiempo: pañal desechable de toda la vida.
Lo primero que me sorpendió fué el amplio mundo de marcas en el tema pañal, reconozco que antes de quedarme embarazada jamás me había fijado ni en marcas ni en tipos de pañal ni en nada parecido, de hecho la sección de niños era zona misteriosa para mi en cualquier supermercado.
Cuando empezamos a preparar las cosas de los peques antes de nacer fuimos a mirar pañales para prematuros, pues dábamos por hecho que nacerían un poco antes y más pequeños.... una de las marcas que más me gustó de prematuros fueron los de Mercadona que utilizaron un buen tiempo y que ahora recuerdo como minúsculos, casi de muñecas...
Cuando terminamos con los pañales de prematuros empezó nuestro periplo de uso de pañales, comparamos precio, calidad y sobretodo que les viniera bien , porque reconozco que hubo varias marcas que hicieron que a Princesita se le escociera su pobre culito hasta quedar rojo como un tomate.
Finalmente saqué la conclusión de que entre tanta marca muchas veces nos dejamos llevar por la publicidad o por el renombre de una determinada casa cuando existen marcas blancas igual de buenas.
No solemos dejarnos guiar por una determinada, solemos ir a por las ofertas tipo 3x2 y hacemos acopio de pañales como si nos fuera la vida en ello....
Cuando nacieron los niños dejé claro que el mejor regalo que podían hacerme eran pañales, mis padres cada vez que venían a vernos nos traían alguna bolsa, Chachiamiga también me trajo alguna bolsa de pañales que me vino estupendamente.
Probablemente es la cosa que más rabia me da, cambiar pañales, había días que me daba la sensación de que no hacía otra cosa, aunque tampoco puedo quejarme, poruqe si está Papimelli suele hacerlo él, y hay fines de semana en que ni me entero porque no cambio ni uno solo.
Además unimos el inconveniente de que no huelo asique si tienen cacota ni me entero... con lo cual me tengo que guiar por la actitud que ellos tienen cuando están sucios o por el olfato de quien me rodea y avisa de que los peques están cagadotes.
Sinceramente no veo el momento de dejar de cambiar pañales... aunque ello signifique que mis bebotes dejan de serlo.

FRASE DE HOY: Nuestra crítica consiste en reprochar a los demás el no tener las cualidades que nosotros creemos tener.

martes, 24 de abril de 2012

CACHIVACHES (II) LOS INTERCOMUNICADORES







Uno de los artilugios que tengo y al que no he sacado ningún tipo de practicidad son los intercomunicadores de bebés, esos aparatejos que sirven para oír a tu niño mientras tú estás en otro punto de la casa, incluso los hay con cámara. Siempre me he preguntado para que quiero una cámara y ver que hace el niño, se supone que está en su cuna, estará jugando o durmiendo... y si quiero ver como están pues me acerco a su cuarto y los miro.
Para mi es un aparatejo inútil, sobretodo si es como en mi caso vives en un piso de 90 metros cuadrados donde es imposible que no los oigas llorar, si vives en una casa grande o en un chalet con dos plantas supongo que será un cacharro útil, pero en mi caso es como tirar el dinero.
A nosotros el dichoso aparatejo nos lo regaló un compañero de Papimelli, 30 eurazos que yo hubiera usado en otra cosa mejor, pero cuando Papimelli lo trajo decidimos probarlo pensando que era lo más de lo  más.
La desventaja que encontré es que hay cierto espacio entre que el niño llora y suena el cacharro y en un piso pequeño es más posible que le oigas antes de que suene, eso unido a las interferencias que produce y que el menor ruido en el cuarto del bebé puede hacer que te sobresaltes.
Finalmente le encontramos una utilidad momentanea. Resulta que en casa de mis padres tenemos a cada nene en una habitación, Repollete duerme con nosotros en el mismo cuarto y Princesita en otro cuarto junto al de mis padres, como el piso de mis padres es grande si el niño llora mi madre desde su cuarto no le escucha asique ella cuando nosotros aprovechamos a salir o dar una vuelta por la noche se queda en el sofá para escuchar a Repollete y mi padre se queda pendiente de Princesita. La conclusión es que cuando llegamos a casa mi madre está levantada aún por si el niño llora y no lo oye y eso no es justo.
Asique finalmente decidimos usar el intercomunicador para que mi madre pudiera irse a la cama y si Repollete lloraba le escuchara.
Pero para mi madre semejante juguetito no tenía gran utilidad y prefirió quedarse en el sofá para poder oír a Repollete, porque cada vez que se movía el cacharro sonaba y así la pobre mujer no paraba de levantarse.
Si tubiera que recomendarle semejante cacharrito a una mami primeriza le diría que es la típica cosa que te puedes ahorrar, excepto quizá si vives en una casa muy grande o en un duplex o cosa parecida. Pero muy grande debe ser la casa para no oirles, porque puedo jurar por Snoopy que cuando mi Repollete llora se le escucha desde la calle.
Tampoco entiendo muy bien lo de ver que anda haciendo el niño por la cámara, pues hombre si es un bebé y está en la cuna estará dormido o jugando, no creo que esté haciendo otra cosa, exceptuando si es Princesita y está planeando alguna fuga de la cuna...
Y respecto a lo de las cámaras y los bebés ya sabreís que hay guarderías que te dan la posibilidad de ver al niño por web cam lo que está haciendo, creo que a mi por ejemplo me encantaría saber que hacen mis cachorritos las tres horas que van a la guardería, me encantaría verles interactuar con otros niños o hacer actividades, pero confieso que para mi sería muy estresante ver cosas como cuando se pelean con otros niños o cuando lloran... creo que me tiraría el rato observando que hacen en plan "Gran Hermano", cuando lo coherente es fiarte de que en la guardería estará bien, si no me fiara de eso desde luego no lo llevaría.
Cuando les dijimos a mis suegros que los peques irían a la guardería las horas que yo trabajaran mi suegra soltó un: "A ver si les van a pegar"... pasé de preguntarle a la buena mujer si consideraba que le iba a pegar la profesora y otro niño porque entrar en ese tema podría terminar como el rosario de la aurora.
Pero el tema cámara en la guardería es peliagudo, imagino que para las educadoras tiene que ser incómodo estar siendo observadas todo el tiempo, sobretodo porque cualquier acción puede ser mal interpretada en cualquier momento y porque muchos de nosotros no trabajaríamos igual si estubiéramos coaccionados por una cámara.
Bueno, pues a lo que iba, finalmente los intercomunicadores de Repollete y Princesita descansan en un cajón de mi habitación en casa de mis padres, creo que los hemos usado una vez además de las veces que Papimelli y yo nos hemos puesto a jugar con ellos en plan walki-talki.... asique creo que es una compra tonta.
Seguramente a alguna de vosotras os haya resultado de utilidad... asique ya me contareís vuestras experiencias con semejante aparatejo.
Ayer en el Media-Mark una parejita en espera de churrumbel (la enorme barriga asomaba incipientemente) observaban y elegían el dichoso aparatejo como si fuera la cosa más importante para un bebé... y claro a toro pasado ya sabemos que cosas son útiles y cuales no... pero cuando estás esperando y es el primer bebé te dejas llevar por el consumismo y acabas con cosas que probablemente ni utilices.
El que compre un cacharro de esos para un piso es que no sabe realmente la capacidad pulmonar que tiene un bebé, o almenos los míos.

FRASE DEL DÍA: Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.