miércoles, 4 de diciembre de 2013

HISTORIA DE UNA PRINCESA

Había una vez en un lejano lejano país una reina madre que deseaba más que nada en el mundo tener un hijo. Sus sueños y deseos se vieron cumplidos cuando se enteró de que esperaba un hijo y deseó con todas sus fuerzas que fuera una niña. Cuando la reina madre se enteró de que en realidad venían dos bebés deseó que fueran dos niñas y empezó a fantasear con como serían aquellas futuras niñas:
Imaginó para ellas dos nombres de reinas, y las etiquetó con todo aquello que se esperaría de dos princesas: dulces, delicadas, tranquilas, locas por el rosa, fans de otras princesas, enganchadas al maquillaje y la ropa de sus madres, obsesionadas con los espejos, dóciles y toda una serie de cosas que a ella se le antojaron normales.
Pero entonces un día el médico real le dió una noticia: solo uno de los dos bebés que esperaba era niña, porque el otro era un varón.
A la Reina Madre le hizo ilusión la noticia, porque seguía habiendo una dulce princesita en su barrigota.

Un buen día nacieron los dos bebés reales... y la Reina Madre puso nombre de princesa a su hija, la vistió de rosa y le contó cuentos de princesas.... pero la vida tenía otros planes para Princesita.
Porque Princesita nunca ha sido una niña tranquila, ni de bebé, y en cuanto tomó cierta independencia al aprender a andar decidió que a los sitios se llegaba mejor corriendo... después decidió que las muñecas eran algo muy soso y aburrido y que para ella lo mejor era una pelota de futbol o subirse a bordillos para saltar.
La linda Princesita nunca se sentó a jugar con otras Princesitas, para ella lo realmente divertido era corretear con niños más mayores, trepar a los sitios y subirse a cualquier patinete o bicicleta que hubiera cerca... a la pobre reina madre se le salía el corazón del pecho cada vez que la veía hacer ese tipo de locuras.

La pequeña Princesita nunca se fijó en las muñecas, su madre le había sacado las muñecas de cuando ella era pequeña... La Princesita las miró extrañada y después de agarrarlas por los pelos ideó un nuevo juego: hacer carreras por el pasillo con los cochecitos de las muñecas, pero evidentemente sin muñecas.

La pobre Reina Madre le compró preciosos vestidos con sus lindos zapatitos... pero un día se dió cuenta de que su pequeña Princesita era muy marchosa y trepar por los sitios, saltar y rebolcarse haciendo la croqueta son incompatibles con los lazos, los leotardos y los vestiditos llenos de lazos... la Reina Madre suspiró resignada y decidió claudicar en su idea de vestir a su niña de ñoña.
La linda Princesita estaba más cómoda con pantalones y salía en estampida cada vez que veía a su ingenua madre acercarse con un vestido. Poco a poco los pantalones, leggins y chandals poblaron su armario. La Reina madre suspiró resignada: todo fuera por la felicidad de la linda Princesita.
A la Reina Madre le encantaba el color rosa... de siempre... pero la linda Princesita se pirraba por el verde y el amarillo y todo lo que fuera de esos colores le hacía saltar de la emoción. La Reina Madre fué comprando cada vez menos cosas rosas, cada vez menos vestidos y ya casi ningún juguete color rosa.

La Reina Madre se dió un día cuenta de que su linda Princesita era una princesita atípica: intrépida, valiente, decidida, nerviosa, curiosa, y otras muchas cosas, no era una niña dócil... ni de estas niñas que apenas te enteras de su presencia, no, Princesita era arrolladora, como un ciclón, como un terremoto... alocada, ocurrente, cantarina, y con un gran temperamento.
No se parecía en nada a una princesita de un cuento, no... la Reina Madre suspiró aliviada: estaba segura que su Princesita no sería la típica princesita que esperaría encontrar un Príncipe azúl, si algún día perdiera un zapatito de cristal iría ella misma a buscarlo al lugar que lo perdió, no estaría 100 años durmiendo sin hacer nada más esperando a que un príncipe la despertara con un beso, si una bruja quisiera envenenarla con una manzana posiblemente su Princesita le tirara la manzana a la cabeza a la bruja, su linda Princesita era un ser único e irrepetible.

lunes, 2 de diciembre de 2013

MIS PADRES, LA OVODONACIÓN Y YO.

Hace unos días leí una entrada en el blog ESTRELLAS EN LOS OJOS sobre la forma en que la madre de Trax ha tenido de afrontar con poca empatía la infertilidad de su hija.
También hace unos días recibí un comentario de una seguidora al respecto de como sus padres se habían tomado el tema de la ovo cuando ella comentió el error (según dice) de decirle que su única opción para ser madre era recurrir a una donante.

Leer la entrada de Trax me dió una idea para escribir sobre como se tomaron en mi casa este asunto cuando yo lo comuniqué.
Parto del hecho de que la infertilidad en mi casa era algo por todos conocido, algo que no sobrevino de repente y algo con lo que siempre habíamos contado, mi diagnóstico desde los 17 años facilitaba este hecho.

Siempre me dijeron que necesitaría ir a Reproducción Asistida el día que quisiera ser madre y sin embargo mi madre (ya lo he comentado en otras ocasiones) albergaba siempre la esperanza de que los milagros existen, sus palabras eran: uno nunca sabe, no hay nada cierto al 100%.... jajaja hasta me indicó donde guardaba los condones cuando empecé con Papimelli.

En mi casa y en mi entorno cercano todo el mundo sabía lo mío, asique la gente tampoco hacía preguntas, a mi suegra tuve que pararle los pies cuando empezó a dar el coñazo con los nietos diciéndole que nosotros no podíamos tener hijos y desde ese momento dejó de preguntar, tampoco nos preguntó nunca ni el motivo de no poder ni quien de los dos era quien no podía. Cuando le comunicamos el embarazo tampoco preguntó de que forma lo habíamos logrado asique gracias a la poca curiosidad y al poco afán cotilla de mi suegra me ahorré muchas explicaciones.

Poder tratar el tema como si no fuera un tabú hizo que el asunto se desdramatizara bastante, una con 17 años no piensa en tener hijos o lo ve como algo muy lejano con lo cual pasaron los años sin darle excesiva importancia.
Cuando cumplí los 30 decidimos que era el momento ideal para intentarlo, si se podía perfecto... aprovechamos una cita con el endocrino para comentarle el asunto y el nos derivó a Reproducción asistida... primero por la Seguridad Social y luego viendo que la cosa iba lenta fuí directa a una clínica de fertilidad.
Nosotros afrontábamos la paternidad como algo que nos apetecía en ese momento, pienso que la vida está compuesta de ciclos y etapas y a nosotros la vida en ese momento nos pedía intentar tener un hijo, pero teníamos claro en todo momento que si ese hijo no llegaba tampoco pasaba nada. Yo nunca he basado mi felicidad en tener hijos, ni he sentido el reloj biológico ni siquiera me he angustiado ante el hecho de verme sin hijos. Siempre he achacado estos hechos a que siempre supe que quizá no sería fácil, llevaba muchos años con una coraza puesta para que el dolor si no se podía fuera menor.


Fuimos a esa Clínica de Fertilidad recomendada por una compañera de trabajo con la cual tampoco me unía especial relación, digo esto porque un día el tema surgió y nos vimos contándonos nuestros periplos la una a la otra.
Aquella ginecóloga de aquella clínica fué una persona clara y directa, recuerdo como empezó hablándome de la ovo casi con miedo a mi reacción y como cuando fué viendo mi cara de "normalidad" fué sintiéndose más cómoda.
Aquella primera consulta de fertilidad la hice yo sola porque a Papimelli le surgió un asunto de trabajo y no pudo venir, asique una vez que me dieron el diagnóstico, la solución y el presupuesto (todo en una tarde) le llamé a él.
Le conté todo rápido y una vez que nos vimos fuí entrando en detalles.

Según le colegué el teléfono a él llamé a mi madre, en mi casa todos sabían que iniciabamos tratamiento, que habíamos ido a la Seguridad Social a informarnos y que ese día ibamos a una clínica privada.
Mi madre ya tenía pinceladas sobre lo que era la ovo porque en su momento hablamos sobre ello, en aquel entonces ella me comentaba que era una pena que sus ovarios no funcionaran porque ella se hubiera ofrecido encantada a donarme un óvulo.
Cuando tuvimos aquella conversación yo le dije que me negaría a algo así, al igual que también me negaría a recibir ovocitos de mi hermana o de cualquier otra mujer conocida.
Para algunas mujeres sería mucho más fácil si ese óvulo fuera de una persona cercana de su entorno, para mi no lo sería tanto, es más sería algo muy extraño... tanto para la donante como para la receptora de ese ovocito.

En aquel momento no sabía que la ovo en España es anónima y que por tanto la donante y la receptora no pueden conocerse. En algunos países no es así y las receptoras pueden elegir libremente a sus donantes.

En aquella llamada le expliqué a mi madre brevemente el poceso. Ella escuchó.
Luego hablé con mi hermana a la que pedí bromeando que me donara un óvulo, ella se quedó muda como sin saber como darme el no... . Después ya le expliqué que eso no se podía hacer y cuál era el proceso.

Ambas se lo tomaron con normalidad, cuando ya las vi en persona hablamos sobre ello y en todo momento se ha seguido hablando con normalidad.

Inicialmente mi madre me dijo que no se lo diría a mi padre, porque temía que él no lo iba a enteder... creo que pensó que mi padre tendría una mentalidad más cerrada.
A mi ese secretismo inicial no me gustaba, pero lo dejé pasar sabiendo que mi madre aguanta poco tiempo callada.
Al final se lo contó y él lo tomó con gran naturalidad, es más cuando le pregunté que opinaba sobre el asunto me dijo: "¿quien lo va a parir?" en aquel momento la respuesta me hizo gracia pero me hubiera gustado saber que habría pasado si hubiera sido por ejemplo una adopción en la que una es igualmente madre, pero no ha pasado por ese embarazo y ese parto ¿lo hubiera tomado igual?.
Yo en un primer momento me imaginaba sentada con mi padre explicándole todo el proceso desde el inicio... y sin embargo no hizo falta alguna.
Esto lo achaco al hecho de que mis padres son personas jóvenes y abiertas en cuanto a mentalidad. Sinceramente os digo que si hubiera esperado otra respuesta por parte de ellos no habría abierto la boca.
Decírselo a tu entorno o no es algo que a toda futura receptora le agobia, yo soy partidaria de un término intermedio, yo no voy por ahí dando explicaciones de mi vida nada más que aquellas personas que me importan y de las que se que tengo su apoyo pase lo que pase.

Una cosa es lo que mi madre pueda pensar realmente sobre el tema de la ovo y otra bien diferente es que yo no vaya a sentir su apoyo.


En casa el tema ovo siempre se ha tratado con normalidad, y sin embargo jamás se me había ocurrido preguntarle a mi madre cuál era su verdadera opinión, a raíz de escribir este blog y de contarle las dudas que tienen muchas chicas acerca de la ovo ella me ha ido dando sus opiniones.
Creo que le sorprendió que yo no me cuestionara ni planteara nada, ni siquiera que me llevara un disgusto sobre el tema y a raíz de que le he contado todos los cuestionamientos de otras mujeres ella a ido admitiendo que todas y cada una de esas preguntas se las a hecho.
Y que ella misma si hubiera estado en mi lugar quizá no hubiera tenido la valentía de haber dado ese paso y que se hubiera "conformado".

Hace no mucho me decía que le gustaría que mi hermana tuviera hijos algún día... se que adora a los niños, pero también se que alberga esa ilusión de ver en sus nietos rasgos nuestros... eso es humano, muy humano y para nada reprochable.
Para nada voy a pensar que fuera a sentir como más nietos a hijos de mi hermana que a los míos propios... ni nada parecido.

Nunca me planteé siquiera la opción de ocultarles algo así a mis padres, se que para mcuhas parejas esa es la opción y valoro que cada uno debe elegir cual es el mejor camino.
Sin embargo para mi es difícil andar con secretos y es mucho más cómodo poder hablar con naturalidad del tema.
Esa naturalidad al hablar de estos asuntos hace que sea para mi más fácil irles explicando a mis hijos su origen. Porque mi decisión es hacerlo y no andar con secretos "incómodos".

Mientras que en mi casa eso no es un secreto y es algo normal en casa de los padres de Papimelli no es así. A ellos no se lo hemos contado.
En su momento hablamos sobre el tema, Papimelli me planteó que debería ser yo la que decidiera hacerlo o no.
Se que puede resultar paradójico, pero sus padres no saben nada, ni siquiera el tema de la clínica de fertilidad, se enteraron de mi embarazo cuando yo estaba de 4 meses y Papimelli regresó de Lejano País.
No sabría muy bien explicar cuáles son las razones para que a ellos no les contáramos nada, quizá porque con ellos no existe ni confianza ni comunicación y ni siquiera conversación. ¿como se lo tomarían? siempre he pensado que bien, son personas muy abiertas de mente con el lema "vive y deja vivir" y creo que no se meterían ni dirían nada... pero no obstante en su momento no se lo dijimos y así quedó el tema.
Aunque esto provoque algo de cara en el futuro ¿que pasará si un día Repollete y Princesita se lo cuentan? ¿como se sentirían?

El tema de la infertilidad y todo lo que implican las técnicas de Reproducción asistida está en pañales... en el sentido de que a la sociedad todavía le cuesta asumir y entender determinadas cosas.
Hace años en una boda una tía mía comentaba como su hija estaba en una clínica porque su marido "no valía" y estaban haciéndose pruebas e insistió numerosas veces en que él no "servía".
Mi madre cuando me contaba la indiscrección de mi tía repetía las mismas palabras que ella, y claro tuve que decirle que eso de "no servir" o "no valer" era una terminología bastante ofensiva y que cuando una pareja no puede tener hijos "el problema" es de los dos. Creo que ahí empezó la reeducación de mi madre.
Porque imagino que para muchas mujeres que jamás tuvieron un problema para ser madres puede costar entender como se siente una mujer pasando por todo tipo de pruebas, búsquedas de diagnósitcos, transferencias, pruebas de embarazo y demás.
Por eso puedo llegar a entender como algunas madres dan determinadas respuestas o no saben muy bien como consolar a sus hijas ante un negativo.

Cuando alguien me pregunta si contarlo o no a sus padres o a su entorno cercano suelo decir lo mismo: valora como son, que mentalidad tienen, que capacidad de empatía tienen y que tipo de apoyo te van a dar. Nadie te obliga a contar nada aunque aveces contarlo a aquellos que más cerca tienes ayuda, porque sirve para normalizar, para que no te sientas rara y para que no te quede ese sentimiento como de que llevas una gran mochila cargada a la espalda tu sola.

jueves, 28 de noviembre de 2013

LA NONABOX DE NOVIEMBRE Y NAVIDAR





Un mes más NONABOX me ha enviado una de sus preciosas cajitas. En mi caso un mes más os recuerdo que se trata de una caja genérica para bloggers. Y que cuando son suscripciones envían cajas personalizadas en función de la edad del bebé y del sexo del mismo.

Paso a contaros su contenido




De la casa NUK  una botellita para el agua con pajita blanda destinada a partir de los 24 meses.




Nosotros en casa usamos todo prácticamente de Nuk porque siempre encontré ofertas buenas en cuanto a precio, tanto para chupetes como para biberones.
De esta botellita me gusta que es muy ligera, el cierre que tiene es ideal para llevar en el bolso y además tiene un diseño en rosa fucsia precioso e ideal para mi Princesita, que ya empieza a sumergirse en el mundo rosa.

De MOLTEX un paquetito de tres pañales





Decir que de Moltex he recibido ya varias muestras de pañales, incluidos en su momento unos ecológicos y que nunca me han gustado. Repollete y Princesita ya no usan pañales... pero los de esta marca nunca terminaron de convencerme. Eso si os recomiendo sus toallitas higiénicas (también las recibí de Nonabox) y los baberos desechables (también me los mandaron en una de estas cajitas)
En cuanto al tema pañales para gustos los colores, cada niño es un mundo y a Repollete todos le venían bien, en cambio para Princesita el asunto era otro.


De www.blaubloom.com




un pequeño adorno navideño. Esta empresa española se dedica a hacer originales complementos de decoración, pasar por su web y vereís las maravillas que hacen en mi caso es un pequeño arbolito de tela con la estrella en la parte superior.


De www.vikingtoys.se un coche rosa fucsia





Es el tercer coche de esta marca que me envía Nonabox y me encantan, por el material, por el color y porque además tiene un enganche en la parte trasera que permite que se unan los coches formando un trenecito y eso tiene fascinados a Repollete y Princesita.


De www.nivea.com una crema Q10 antiarugas con color y factor protector solar 15





Precisamente es la crema que uso de día, salvo en verano y primavera que tengo que usar una pantalla total, es una crema económica e hidratante y me gusta, aunque yo no tengo arrugas de momento ehhhhhhhh????


De www.cuini.com unos precisos coleteros





Hace meses recibí también de esta marca unos coleteros y me encantaron principalmente porque la goma es ancha y eso facilita que no se les rebale del pelo y además por sus maravillosos diseños, estos son unas florecitas y los otros que me enviaron la anterior vez eran unos bolsos.


Y por último el objeto que destaco de esta cajita:
de Cute Martina www.cutemartina.es una preciosa bolsita para la merienda




Y como siempre que no conozco una marca.... me fuí a dar un paseí por su web y me encantó... unos diseños preciosos, todo hecho a mano, pintado a mano y como siempre me tengo que quitar el sombrero ante la habilidad de algunas personas. Pasaros por su web porque de verdad os va a gustar lo que hacen y como lo hacen.


Como veís la cajita de este mes tiene un poco de todo, como para gustos están los colores hay cajas que pueden gustarnos más o menos. De esta me quedo con la utilidad de unos productos como son la crema, gomas de pelo o el botellín y el diseño artesanal de la bolsita y el adorno navideño.

Además en esta caja Nonabox nos ofrece una campaña para ayudar a familias más desprotegidas, otros meses nos ofrecían colaborar con 1 euro a una causa humanitaria, pero este mes se han propuesto algo igualmente improtante: intentar llegar a todos los hogares con bebés en situación más desfavorable.
La campaña se llama NAVIDAR y consiste en lo siguiente:

1. Si eres suscriptora de la cajita y la has recibido guarda esa caja y la caja de cartón que la envuelve, llenala con productos (no hace falta que sean nuevos) que puedan resultar útiles y avisa antes del 10 de diciembre de que quieres participar.
Para apuntarte tienes que hacerlo en nonabox.es/navidar cuando recibas tu cajita de diciembre entregarás al mensajero la caja que tu has completado envuelta en la caja de cartón y ésta será entregada a diferentes fundaciones y ONGs que puedes consultar en la web de nonabox.
Podeís llenar la cajita con lo que queraís: cuentos, juguetes, pinturas, turrones o dulces, productos de higiene, etc.... lo que queraís.

2. Si no recibes la caja Nonabox también tienes la posibilidad de colaborar, ponte en contacto con Nonabox a través de su página web para saber como hacerles llegar las cajitas a su oficina de Madrid.

Me parece una idea estupenda por parte de Nonabox esta campaña, sobretodo porque en estas fechas nadie debería quedarse sin regalo, asique intentemos colaborar, todo sea por la sonrisa de un niño y la de su madre.



martes, 26 de noviembre de 2013

CUESTIÓN DE PELOS Y BATAS

En la última entrada que escribí sobre "50 cosas en las que he cambiado desde que soy madre" recibí un comentario de Eva del blog OPINIONES INCORRECTAS, su duda existencial era la siguiente:


Una duda: ¿te has tenido que cortar el pelo?

Otra: ahora que estás sola, ¿cómo haces para lavártelo con los dos niños?

Respóndeme, please, que es una hiper duda que tengo



Me hizo gracia la pregunta porque en verdad fué una de esas cosas que me olvidé añadir, y en verdad que me he cortado el pelo desde que soy madre, pero hasta ahora tampoco le había dado mayor importancia.
Yo siempre he cambiado de color de pelo y de largo de pelo sin pereza alguna, me he atrevido siempre con todo tipo de looks, tanto muy corto como muy largo y toda la gama rojo-naranja-rosa que os podaís imaginar.
Cuando nacieron mis peques al mes justo fuí a la peluquería a cortarlo, por una cuestión de comodidad, para mi el pelo largo requiere algo más de tiempo para lavarlo, hecharle sus mascarillas, alisarlo y demás y en ese momento de mi vida con dos peques me apetecía ir a lo cómodo. Además añado que ya llevaba mucho tiempo con el pelo largo y me apetecía cortarlo para cambiar un poco.
Para nada relacioné el tema maternidad-cortar pelo.

Hace unos días comimos en casa de mis suegros con mi cuñado y su novia, y hablando de lo divino y lo humano terminamos hablando del pelo y ella afirmó: "Esque no se que os pasa a todas que en cuanto sois madres os cortaís el pelo".
Jamás e me había ocurrido relacionar un hecho con el otro, porque para mi cortarme el pelo o dejarme melenón nunca ha sido un drama. Mi pelo crece muy rápido y como os he dicho antes jamás me ha dado pereza hacerme un cambio radical.

A esa pregunta de Eva respondió

SOMOS MÚLTIPLES Pues yo no me he cortado el pelo chicas, he renunciado a casi todo por mis mellis pero por ahí no paso!! Me llega casi a la cintura y así seguirá :-) Yo me lo lavo con dos espectadores, y para que no se me metan en la ducha me dedico a cantar y hacer el moñas. Cuando eran bebés también lo hacía así porque mi ducha se ve desde nuestra cama, así que les montaba un parque de juegos en la cama, ponía barreras a los lados y cantaba y bailaba para que no llorasen. Soy capaz de lavarme el pelo en menos de 10 minutos incluyendo quitarme la ropa, champú, suavizante, desenredado, serum y secado rápido con toalla...


Y me gustó su respuesta... ella se ha negado a cambiar algo característico de si misma por el hecho de ser madre y además desmitifica una leyenda urbana muy arraigada entre las madres "uno puede ducharse y lavarse el pelo aunque tenga hijos"
Y digo esto porque cuando estaba embarazada me harté un poco de que todo el mundo me dijera que no iba a tener tiempo ni para ducharme, incluso una amiga mía me dijo que ella tenía que llevar a su niña a casa de su madre para tener tiempo de ducharse y depilarse tranquilamente.
PUes no señores, no, una puede organizarse de mil maneras para seguir manteniendo su higiene íntima, yo cuando eran bebés los dejaba en el suelo del baño sentaditos en sus hamacas y yo me duchaba, depilaba y echaba todos mis potingues habituales.

Ahora que son algo más grandes tengo que esperar a que venga su padre o aprovechar el rato que están en el cole, asique podría perfectamente haber mantenido mi melena leónida si hubiera querido.

Eva añadió un segudno comentario:

Es que es un dilema importantísimo para mí. Yo sin melena no soy persona.
Además yo tengo una prima que desde que fue madre se metió una rapada y se empezó a poner unas batas de maruja que se echó 30 años encima y cada vez que me acuerdo de esa imagen me da pavor imaginarme así sniffff



Y con este segundo comentario me di cuenta de que si conozco algunas madres recientes a mi alrededor que fué tener a sus hijos y cortarse el pelo. Pero no se hicieron un corte de chica joven y moderna sino más bien uno de estos peinados que te hecha diez años encima.
Y me di cuenta de otra cosa unido al corte de pelo hay otros signos de que una se ha convertido en madre y antepone la comodidad: la bata y el chandal.
Yo misma me compré una bata cuando nacieron Repollete y Princesita, lo hice con la idea de no quedarme fría cuando me levantara a las tomas nocturnas...
Pero un día divisé mi imagen a las 4 de la mañana, con ojeras, pelo corto y descuidado y aquella bata frente a un espejo y me entró un no se que y un que se yo que desterré mi bata al armario y me dije: "nunca más".
Podré ser una madre agotada, estresada y desquiciada, abandonaré mis tacones, mis abalorios y vivir improvisando.... pero lo haré sin bata.

Y después de esa reflexión nos trasladamos a hace tres meses... momento en que mis cachorros empezaron el cole de mayores y yo decidí en un momento de locura que lo mejor para ir a buscar a mis peques al cole era hacerlo en chandal y zapatillas... total son solo cinco minutos... total si no tardo nada.... total que me da pereza arreglarme....
Si... caí en algo mucho peor que la bata y es el chandal... prenda que solo debería usarse para hacer ejercicio y que es síntoma de que una se está amarujando.
Y perdón... yo también tengo una vena maruja, pero me niego con 33 años a dejarme de esa forma solo por el hecho de que no encuentro una razón para arreglarme.
Entré en razón y me di cuenta de que si entraba en la rutina de llevar chandal y pelo corto ya solo me quedaría un paso para teñirme de rubia platino y echarme 20 años más encima.
Asique no. Seguiré yendo arreglá, pero informal, seguiré usando el chandal solo para hacer deporte, seguiré llevando el pelo corto hasta que mi peluquera me pregunte ¿hacemos algo distinto" y sobretodo seguiré sin usar bata.

domingo, 24 de noviembre de 2013

50 COSAS EN LAS QUE HE CAMBIADO DESDE QUE SOY MADRE

1. Ya no me subo en unos tacones... parece típico y tópico de todas las madres, los tengo guardaditos en su zapatero y los miro con deseo, pero no me atrevo...

2. Ya no trabajo, me gustaría pero las circunstancias económicas y el horario no acompañan y no me gustaría volver a salir a las 8 de la mañana de casa y volver a las 8 de la tarde y perderme la vida de mis hijos... pero aveces desearía...

3. Hace mil años que no leo un libro, bueno en realidad un libro que no sea de pediatría, embarazo, crianza, maternidad... mis lecturas últimamente son bastante monotemáticas y me he convertido en experta en temas sorprendentes.

4. Ya casi nunca esto sola, siempre los tengo alrededor, salvo cuando están en el cole, yo estaba acotumbrada a pasar días, semanas y meses sola en casa y me encantaba... ahora siempre tengo a alguno de los dos encima de mi.

5. En mi casa ya no hay silencio, casi nunca, ya no puedo disfrutar de esos momentos de silencio y paz donde una puede pararse a pensar en cualquier chorrada, siempre se oyen risas, llantos, pasitos por el pasillo, alboroto...

6. Ya no puedo ir por la calle cogida de la mano de Papimelli y cuando estamos solos (rara vez) y lo hacemos me siento super rara, ahora voy cogida casi siempre de mis pequeños intentando que no me derriben tirando de mi cada uno para un lado.

7. Ahora cuando voy de tiendas me gusta más cotillear la ropa de niño que la mía, de hecho ya ni recuerdo la última vez que fuí de tiendas para comprar algo para mi.

8. Desde que somos padres nuestros horarios han cambiado, cenamos a las 8 todos juntos para poder acostar a los peques a las 9.

9. Los domingos ya no son para remololonear en la cama abrazaditos, ahora consisten en: cuatro personas en una cama a las siete de la mañana intentando que los peques aguanten "un poquito más".

10. Ya no tengo esas tardes de sofá tirada viendo chorradas en la tele sin pensar en nada importante.

11. En la tele solo veo Dora Exploradora, Little Einstein y la casa de Micky Mouse.

12. Acostumbro a quedarme dormida en el sofá antes de las 11, y si un día no me duermo yo se dormirá Papimelli, sea como sea nos vamos a la cama siempre antes de las 11.

13. Ya no damos largos paseos por la ciudad solos agarrados de la mano tranquilamente viendo escaparates, ahora vamos cada uno por un lado corriendo detrás de un niño y hablandonos a voces para intentar seguir el hilo de una conversación.

14. Tenemos sexo ninja: un aquí te pillo y aquí te mato.

15. Nuestra vida social se ha visto dramáticamente reducida, ya no sabemos que es quedar con amigos a cenar y tomar algo, ni hacer nada con otros seres humanos adultos.

16. Me se todas las canciones del catajuegos y he logrado inventar un baile para cada una de ellas, y las que no me se me las invento.

17. He descubierto que tengo una gran imaginación, más de lo que pensaba y soy capaz de inventarme un cuento casi en cualquier momento y sobre casi cualquier cosa.

18. Voy siempre con algún pañuelo lleno de mocos en el bolsillo de alguno de mis dos hijos.

19. He empezado a coger cualquier virus que mis hijos cojan y por fin he conocido a mi médico de cabecera (no había ido nunca desde que vivo aquí hace 7 años exceptuando durante el embarazo y a partir de que mis hijos enfermaran gracias a la guardería)

20. He dejado mis minibolsitos donde apenas cabía nada y los he cambiado por bolsos grandes donde me quepan cosas indispensables para mi subsistencia como: toallitas, pañuelos, agua y todo tipo de "por si acasos existentes".

21. Ya no tengo tiempo para arreglarme tranquilamente antes de salir, siempre tengo a uno de los dos purulando a mi alrededor o a Papimelli diciéndome que me de prisa.

22. He dejado de poder hacer mis necesidades en solitario y con la puerta cerrada, ahora casi siempre tengo a dos personitas mirándome y haciendo observaciones totalmente subrealistas.

23. Ya no puedo desayunar tranquilamente sin tener a alguien que quiera trepar encima de mi, que me pregunte que estoy comiendo o que meta las manazas en mi tostada.

24. Me paso el día poniendo lavadoras porque a mis niños les encanta tirarse al suelo a hacer la croqueta o tirarse los macarrones encima, o agarrar una barra de labios y utilizarla con mayor o menor precisión....

25. Mi casa está decorada con todo tipo de juguetes por todos lados, y cada rincón de la casa está perfectamente estudiado para albergar algún cacharro.

26. Los temas de conversación con Papimelli han evolucionado y hablemos de lo que hablemos terminamos siempre hablando de lo mismo, y no, no es de sexo.

27. Nunca me había fijado en bebés o niños pequeños y ahora me quedo embobada mirando, cuando a mi nunca me gustaron los niños.

28. Cuando viajamos en coche escuchamos música infantil o directamente el cantajuegos, se acabaron los CD de nuestros grupos favoritos, de hecho ¿que tipo de música me gustaba? ya no lo recuerdo.

29. Haga lo que haga siempre termino con las manos pringosas de algo o con algún lamparón o con lo que sea.

30. Chillo mucho más que antes

31. Me preocupo por todo y tengo miedo de todo.

32. Soy cuentacuentos

33. Soy traductora e intérprete de mis hijos

34. Añoro cosas como "tener tiempo para"...

35. Si navego por la red es solo para buscar cosas sobre salud o educación infantil.

36. Me hace más ilusión la navidad y mirar catálogos de juguetes para elegir el cachivache ideal para mis hijos

37. Soy capaz de escuchar las conversaciones de dos niños al mismo tiempo y darles a cada uno la respuesta adecuada a su duda existencial.

38. Paso una gran parte del tiempo respondiendo a una única pregunta: ¿por qué....?

39. Me siento una incomprendida por los no-padres

40. Me siento observada con curiosidad por la gente sobretodo cuando ibamos en la sillita gemelar.

41. REpondo como cual personaje famosillo a las dudas existenciales de todo quisqui acerca de la crianza y personalidad de mis hijos.

42. He roto con todos los estereotipos que tenía acerca de "tener un hijo" y "tener una hija"

43. Antes de hacer un movimiento tengo que pensar en ¿que hago con los niños? y en ¿que hago con el padre de los niños?

44. Mi vida es mucho más rutinaria y apenas dejamos nada para la improvisación.

45. He tenido que aceptar que aveces es bueno pedir y aceptar ayuda.

46. Me río más y de cosas totalmente absurdas

47. Tengo menos pudor y menos vergüenza.

48. Me he dado cuenta de quienes están ahí (algunos ya lo sabía) y a otros los he redescubierto.

49. He descubierto cosas de Papimelli que nunca imaginaria, y soy más consciente de que tengo al lado un padrazo.

50. Me miro al espejo y la mayoría de las veces me cuesta reconocerma.

sábado, 23 de noviembre de 2013

MI BLOG Y YO...

Este blog nació en julio de 2011, en aquel momento yo estaba trabajando a media jornada en el trabajo de mi vida, mis pequeños tenían 6 meses y tuve que meterlos en la guardería.
Parte de mi jornada consistía en estar sin hacer nada, esperando a gente que acudiera a pedir información, asique me metía en internet a mirar cosas sobre maternidad, ésto hizo que fuera a caer no se muy bien como en Trax, cuando la conocí la leí de cabo a rabo y entonces pensé que sería positivo hacer un blog para hablar de ovodonación.

¿Por qué un blog de ovodonación? simplemente porque vi muchos blogs de maternidad, muchos de infertilidad y poco o nada sobre ovo. Para mi el proceso de ovo fué rápido y fácil, pero era consciente a través del foro de ovodonación de que ésto no siempre pasa y que para la mayoría de las chicas es muy duro afrontarlo.
Informar, desmitificar y acompañar eran mis objetivos, hablar de forma natural sobre ello y ayudar a eliminar tabús.
También me pareció interesante hablar de mi vida como madre y de todas las cosas diarias que le suceden a una cuando es madre.

Este blog lleva funcionando desde entonces, aveces a entrada diaria y otras dejándolo algo olvidado, porque además de blogger soy madre y tengo una vida y otras veces simplemente porque me puede la pereza o porque no tengo absolutamente nada que decir.
Una vez que empecé a escribir fuí conociendo a un montón de chicas, sigo blogs de gente con y sin hijos, de gente con y sin problemas de fertilidad, de gente con múltiples o no.
Sigo los blogs que me apetece y me da la gana, comento cuando puedo o tengo algo que decir y si la entrada no me provoca nada pues no comento y punto.
Si comento es desde el respeto y para aportar algo y porque he leído la entrada en cuestión, no comento por comentar ni sigo blogs solo por el hecho de que me sigan a mi.
Asique absteneros de decirme "te sigo sigueme" porque no, no funciono así, me da igual tener cero que 200 seguidores, no me muevo por eso, las estadísticas no fallan y cada día se quien entra aunque no comente y quien deja su comentario.
También estoy harta de aquello de "fantástico blog" y a continuación dejarme un enlace al suyo. Repito: sigo a quien me da la gana y porque me aportan algo y no espero nunca que se me devuelva la visita.

¿A qué viene este rollo?, pues a que empiezo a notar y a sentir la cara B de los blogs.
Cuando alguien escribe un blog generalmente se espone, da igual que lo hagamos desde el anonimato o dando la cara. En mi caso he optado por no dar la cara, nunca he puesto fotos mías ni de mis hijos que puedan identificarnos, cuento cosas personales eso es cierto, pero seguramente si alguien conocido me leyera quizá no supiera ni que soy yo.
Si, hablo de mis hijos porque este es un blog de maternidad y eso no significa en ningún caso que yo "este obsesionada con mis hijos", comentario estupendo que alguien me dejó el otro día amparándose en el anonimato.
Si alguien tiene un blog de maternidad habla de sus hijos, porque para eso es un blog de maternidad y eso no significa que esté obsesionada. Además una cuando es madre convierte a sus hijos en parte y centro de su universo. Asique no quiero obviedades tipo: "esque estás obsesionada" ¿perdón?

También respondo a quien me dijo que "este blog me asquea" y "este blog es insufrible". Creo que a nadie se le pone una pistola en la frente ni se le obliga a leer un blog, si te gusta perfecto y si no te recomiendo que no pierdas ni un segundo en escribir un comentario porque no me importa.
Unas ochocientas personas diarias pasan por aquí, tengo entradas que han visto más de diez mil personas, asique saco la conclusión de que no aburro a nadie ni asqueo a nadie.
Y como la voluntad y la opinión es libre a quien no le guste que no mire, pero sobretodo que no ofenda.

Por cierto, como yo soy libre y este es mi blog tengo tres opciones: dejar tus comentarios chorras, empezar a limitar los comentarios antes de que se publiquen o borrarlos una vez que los vea... y como considero que tus comentarios son de troll aburrido sin nada que hacer los borro, porque yo no voy a perder ni un segundo de mi vida contestando a alguien que está muy aburrido y que no aporta nada.

Antes de que mi querido troll me diga que censuro o que no acepto críticas le diré que las críticas son bien recibidas desde el respeto, alguna vez alguien ha dicho por ejemplo cosas como "la ovodonación me parece una barbaridad" y ese comentario ha sido respetado y mantenido porque esa persona lo ha argumentado desde el respeto y desde el respeto se le ha respondido.

Aunque el comentario más guay es el siguiente, lo borré del blog, pero creo que ahora le vamos a dar un lugar en él, aunque sea para hecharnos unas risas:

"Que rapido te has olvidado de tu INFERTILIDAD. Me asquea tu blog desde hace tiempo. ERes una egoista tu tienes a dos hijos q mira han salido de los ovarios de otra mujer y si no fuera por ella no los tendrías. REspeta que no estas aqui para dar consejitos morales llenos de faltas de ortografía. Para q te enteres esa feria ayudo a muchas mujeres y parejas a salir de su soledad y tabú. Blogueras buenas sobre infertilidad dieron charlas estupendas!! Digo buenas no como tu blog que cada día es más insufrible"

Querida y amada troll, decirte que yo nunca me he olvidado de mi INFERTILIDAD, de hecho tengo 77 entradas en mi blog hablando sobre ello (alaaaaa igual si soy una cansina y no me he dado cuenta.... tendré que hacérmelo mirar)
Si mi blog te asquea desde hace tiempo igual desde hace tiempo tendrías que haberlo dejado de mirar y no hubieras perdido tu tiempo leyendo cosas que no te aportan nada.
¿Soy una egoista? pues fíjate que no creo eso, yo aporto parte de mi tiempo en hablar sobre mi caso y mi trayecto vital para ser madre, muchas chicas me lo agradecen diariamente, otras muchas me cuentan sus casos a través de mails y me quedo con esas... con todas las que pasan por aquí.
¿Que si no fuera por otra mujer no tendría a mis hijos? vaya has descubierto la pólvora tú solita, eso es algo obvio que creo menciono casi en cada entrada, ahora no te equivoques que mis hijos no salieron de los ovarios de otra mujer, mis hijos salieron de los óvulos de otra mujer, solo unos óvulos porque luego ellos hasta donde yo recuerde salieron de mi vientre.
Asique no me hagas pensar en algo que ya se, en su momento ya agradecí a mi donante y se lo agradezco todos y cada uno de los días de mi vida cuando miro a mis hijos.
Cualquiera de los que me siguen diariamente sabe que no doy consejos morales, nunca, doy mi opinión que unas veces coincide y otras no, pero jamás doy consejos morales.
En la entrada en la que dejaste esta perlita de comentario hablaba sobre los vientres de alquiler y la feria INVITRA.
Yo dije:
-No se muy bien que opinar sobre los vientres de alquiler, lo veo como una salida para parejas que no tienen otra opción pero no entiendo a esa mujer que gesta y luego entrega.
(eso no es un cuestionamiento moral)
Es cierto que en esa entrada hablé sobre la feria INVITRA desde el desconocimiento porque evidentemente no fuí (ojalá hubiera podido) y dije que me parecía la demostración de que la infertilidad se había convertido en un negocio (algo obvio por otra parte), se que esa feria tuvo un lado positivo que fué reunir un montón de empresas y ofrecer información a parejas que lo necesitan, pero poner un eslogan tipo "llevese a un hijo por 37.000 euros" si me parece amoral, porque da a entender que un hijo es una mercancía.
Se que hablaron en esa feria bloggeras aportando su experiencia, ole por ellas, me alegro de que ayuden y aporten.

Si mi blog es insufrible te agradecería que no lo visites, y si vas a decirme lo de las faltas de ortografía te pediría que repases tu comentario, porque se escribe con todas las letras "que" y no "q" ¿estás economizando letras?.

Ala troll ya has tenido tu momento de gloria, seguro que estás supercontenta por ello, yo tengo momentos de gloria todos y cada uno de los días en los que alguien me cuenta su caso, me dice que tiene un positivo o que le he ayudado en algo.
También los tengo sabiendo que al otro lado de la pantalla tengo un montón de bloggers a los que no les parezco una insufrible y si se lo parezco y me lo dicen con educación pues no pasa nada.

Estoy más que harta que haya gente que lee e interpreta de lo escrito lo que le da la gana, gente que lee y se queda con la mitad de lo que he dicho, porque creo que todas y cada una de las entradas están escritas desde el respeto.
Evidentemente un blog se escribe para aportar una opinión sobre algo que aveces no coincide con lo que opinan los demás, se puede abrir debate y ya está.
Pero yo jamás me he olvidado ni me olvidaré del origen de mis hijos, es más es algo que llevo con orgullo y de lo que no me importa hablar con naturalidad, podría hablar sobre el cortejo del guacamayo jacinto... pero no, hablo sobre maternidad y sobre infertilidad lo cual implica que me puedo poner todo lo reiterativa que me de la gana porque repito quien está aquí es porque le da la gana.

Este blog me da diariamente muchas satisfaciones, me sirve como desahogo y me expongo, lo se, se que por ejemplo algo como la ovodonación implica prejuicios, cuestionamientos morales y demás, y lo asumo, y todo el que alguna vez me ha dicho: "yo no podría hacerlo por esto...." es comprendido, pero no voy a aceptar jamás que alguien me diga barbaridades como que yo me olvido del origen de mis hijos.
También que me digan que juzgo cuando he encabezado la entrada diciendo: "no pretendo juzgar a nadie ni que nadie se sienta ofendido"

Y por último:
"NO ofende quien quiere sino quien puede" y "a palabras necias oidos sordos"

A todas las que pasaís por aquí gracias por hacerlo, gracias por dejar comentarios cuando os apetece, gracias por mandarme mensajes contándome vuestros casos o pidiéndome consejo y sobretodo gracias por mantener el respeto y el buen rollo.
Aquí son bien recibidos todos:
-Los que tengaís hijos
-Los que no los teneís por opción
-Los que estaís buscando y acabareís encontrando
-Los que estaís a favor y en contra de la ovodonación.
TODOS absolutamente todos.
Esta es mi casa, el que quiera entrar puede hacerlo despacito y educadamente, no quiero que nadie entre como un elefante por una cacharrería, hemos vivido sin trolls durante dos años y medio y esta es la primera y última vez que dedico este espacio a alguien con ganas de meter cizaña.
Si te aburres y quieres usar este blog como objeto de entretenimiento te puedo aconsejar muchas cosas que hacer en tu tiempo libre.

viernes, 22 de noviembre de 2013

LA PRINCESITA REBELDE Y EL REPOLLETE MIMOSÍN

Siguiendo con lo que os contaba el otro día sobre la teoría de mi suegra de que los niños no notan la ausencia de su padre me apetece contaros como ha cambiado nuestras vidas desde hace 12 días... sobretodo como han cambiado mis hijos.

La única experiencia que tenemos parecida en cuanto a tiempo es en verano cuando Papimelli se fué un mes... en aquel momento fué mi Repollete el que más sufrió este proceso. Yo misma pensé que sería él quien notara la ausencia de su padre esta vez, y en ningún momento pensé que fuera a ser Princesita la que lo notara.

Antes de que Papimelli se fuera hablé con la profesora para explicarle el cambio que iba a haber en casa, para que estuviera atenta si notaba algo especial. El otro día hablé con ella y me comentaba que los peques están normal, todos los días le dicen que su papá se ha ido a un país muy lejano montando en un avión y que volverá un día.
Ese es más o menos el resumen de lo que yo les he contado... Princesita saluda a los aviones que van por el cielo y dice que allí va su papá y Repollete cuando le digo que hoy viene la abuela y mañana su tía me dice que "el sábado viene Papá" a lo que tengo que decirle que viene otro día.

Pues bien... uno no puede dar nada por sentado con los niños, porque actúan de forma totalmente improvisada y resulta que la que ha notado y mucho la ausencia de su padre ha sido Princesita.
Princesita siempre ha sido rebelde, pero al tiempo que tiene ese punto de vacile y rebeldía es una niña a la que le explicas las cosas y las entiende muy bien... si le dices "Princesita no te subas a la mesa a bailar" ella se sube, yo la bajo, se vuelve a subir y finalmente tengo que decirle: "Princesita si te subes a la mesa te vas a caer" y lo entiende y deja de hacerlo almenos en un rato... pero desde hace diez días no escucha, ni obedece y se dedica a hacer todo lo contrario a lo que ella hacía antes.
Pega a Repollete, lo imita, lo incita para cometer todo tipo de travesuras... pero sobretodo no lo deja tranquilo... es tal el acoso y derribo que tiene con él que muchas veces el pobre viene desolado llorando porque dice que Princesita no le deja en paz.

Aveces me cuesta tener paciencia con ella, si, lo reconozco... algún azote en el culete le he tenido que dar estos diez días... se que un azote solo resuelve el problema en ese momento y que no sirve para educar... pero también reconozco que mi paciencia se agota por momentos.
Llevo diez días con ella que es imposible estar más de una hora sin oirla llorar... y llora por las cosas más impensables y absurdas del mundo... se tira al suelo y hace la croqueta o se pone a dar patadas a las puertas, chilla y demás lindezas.
Cuando se calma viene a pedirme un beso, o si la riño por algo me pide un beso... o si le quito algo me pide un beso... todo el rato pidiendo besos cuando es una niña que nunca lo a hecho.
Noto que quiere llamar poderosamente la atención, aparta a Repollete de un empujón o como ayer mismo... Repollete estaba dormidito en el sofá a la hora de la siesta, y ella se puso a moverlo (intentarlo) porque decía que ella quería tumbarse allí.

Con Princesita se me acaban los recursos, reconozco que Repollete es más fácil, a Repollete le dices "si recoges los juguetes luego vemos Dora" y en un segundo lo tenemos recogiendo, mientras ella se dedica a tirar lo que ha recogido su hermano (esto desde hace solo unos días).
A ella le puedes quitar determinados "privilegios" como ver un rato los dibujos o elegir el parque al que vamos que le da igual.

Creo que nota la ausencia de su padre, ella no dice nada sobre ellos, de hecho ignora a su padre cuando hablamos por Skype... lo saluda y ya está.
Está más acelerada de lo normal, me reta y aveces me da la sensación de que no se muy bien que hacer ante determinadas situaciones.

Siempre ha comido muy bien... es una niña a la que le gustan todos los alimentos, come rápida aunque en medio de la comida parlotee sin parar... pues llevamos diez días en las que sus comidas y cena se eternizan, se saca la comida de la boca y se la pone a su hermano, tira lo que no quiere al suelo y demás.

Se que lo suyo es una forma de llamar la atención, se que necesita que yo le dedique tiempo, se que busca su lugar, se que necesita a su padre... pero me cuesta llegar a ella, me cuesta calmarla cuando entra en modo rabieta...
Ahora ha entrado en fase "no" algo inusual para ella, se pasa el día chillando o llorando, y eso es para mi un gran desgaste mental. Me agota, me hace sentir mal.

Se que la solución a todos mis problemas es la paciencia, dosis de paciencia y paracetamol para el dolor de cabeza, y para ella más cariño y más mimos.
En momentos así agradecería tener solo un hijo al que poder dedicarme en exclusiva, al que poder entender con el que poder jugar.
Lo que más me asusta es como se comporta con su hermano, ayer se dedicó un buen rato a darle con el dedo en la cabeza, pum pum pum pum hasta que Repollete le chillo: "Estate quieta Princesita, me estás molestando" y ella seguía hasta que le reñi, le lanza los juguetes y demás.
Pienso que quizás sean "celos" o forma de focalizar su angustia con su hermano, les hablo de su papá, ayer hicimos un dibujo para enviarle, y tenemos un calendario donde hemos marcado el día que supuestamente vuelve y vamos poniendo un gomet sonriente cada día que pasa.

Mi dulce Princesita sonriente es algo bruja, es algo que todos los que la conocemos sabemos, es muy lista, tiene un carácter fuerte (creo que similar al mío lo cual me asusta) y es muy independiente y estos días sin Papimelli se ha convertido en un adolescente de menos de un metro de altura.
Lo cual me hace pensar en lo que me espera de cara al futuro jajaja...
Se que esto es algo pasajero, hoy mismo viene mi madre a pasar el fin de semana asique podré dedicarle algo más de tiempo a ella.
Esta tarde iremos a la fiesta del Mangosto en el cole, habrá cuentacuentos y se asarán castañas algo muy tradicional en esta zona.
Asique creo que les gustará a los niños, además irán con todos los compañeros de la clase lo cual hará que disfruten aún más.

Algo que también me llama la atención es que han empezado a diferenciar lo que es de niños y lo que es de niñas, mi querido Repollete ha empezado a decir "esto es de chicas" o "las chicas no pueden...." (esto ya lo iremos corrigiendo). Él al que le encantaba ponerse las diademas de su hermana resulta que ahora ha decidido lo que su hermana y yo como chicas podemos o no hacer jajaja...
Ahora lo tomo a risa, aquí se nota la influencia del cole y de otros niños, sobretodo niños con hermanos o primos... a Repollete le sigue gustando jugar con muñecas y todavía mantiene esa inocencia que le lleva a decir que le gusta el rosa.

Ayer Repollete me decía: "Mami cuando yo era bebé estaba en la barriga de mami" y yo le pregunté: "¿estabas tu solo?", Princesita que andaba encaramada en una silla me dijo: "noooo..... Repollete estaba con Princesita en la barriga de mami cuando eran chiquititos".
Yo les pregunté: "¿Y que haciaís allí dentro?"
Princesita me miró y respondió muy seria: "Darle patadas a mamá y jugar" (¿de donde habrá sacado ella eso?)
Y Repollete que es un mimosote zalamero me dijo: "¿mamí yo te hacía daño con las patadas?"
Yo respondí: "Solo un poquito"
Y va y me da un beso en la barriga: "Ya no te duele mami"

Y claro cuando tenemos estas conversaciones tan divinas se me pasa el cansancio y me muero de la risa a partes iguales.
Pero lo mejor es Princesita, que el otro día me dijo:
"yo no quiero estar en la barriga de mami, Repollete no me deja hueco"