Cualquier pareja que tenga que someterse a un tratamiento de fertilidad sabe el estrés y tensión que ello conlleva. Además del hecho de tener que asumir quien es el "culpable", asumir esa culpabilidad, buscar una solución y sobretodo en caso de la Ovo asumir esa solución con todo lo que ello conlleva.
Ya he dicho muchas veces que no es lo mismo que el "problema" sea de él a que el problema sea de ella.
Normalmente el hombre quizá por machismo o por lo que presupone ser un "hombre-hombre" asume peor la infertilidad, asume peor "no valer" y asume peor tener que utilizar el semen de un donante, por aquello de "mi mujer es mía y sería como si ese hijo fuera de otro", realmente en casos así establecer un vínculo con el bebé es más difícil, vivir la gestación como mujeres nos ayuda a asumir de mejor forma el tratamiento y el embarazo ayuda a establecer el vínculo con nuestro bebé desde un primer momento.
Papimelli asumió el tema de la ovo con naturalidad, pero desde el primer momento le pregunté que habría sucedido si hubiéramos necesitado donante de esperma, como si hubiera sentido y si habría aceptado, tal interrogatorio no tenía otra finalidad que hacerle sentir de mi lado, que se hiciera la idea de que asumir algo así no era fácil.
Cuando fuimos a buscar los resultados del seminograma, la bióloga le dijo a Papimelli que todo estaba bien, excepto una cosa.... esas palabras hicieron que Papimelli se pusiera rígido, una vez que la bióloga nos explicó que esa cosa no era importante porque estaba dentro de unos límites "aceptables" Papimelli se relajó. Luego me confesó que en el fondo le daba miedo que hubiera alguna cosa y estuvimos un rato hablando sobre si era o no lo mismo donación de esperma y donación de óvulos.
¿Lo es? Creo que al final el objetivo es tener un hijo y ser padres, valorar la importancia que uno le da a la genética y asumir todo el cuestionamiento moral y social que podamos plantearnos.
Afortunadamente todo salió bien y nos quedamos a la primera usando óvulo de donante, si hubiéramos tenido que usar esperma de donante posiblemente nos hubiera costado algo más o no... habría que haberse visto en la situación. En ningún caso me hubiera importado... aunque confieso que quizá en una situación así, usando óvulos y esperma ajeno me hubiera planteado la adopción. Porque si, lo confieso para mi es muy importante que almenos ese 50% sea de mi marido aunque también asumo la importancia de haber vivido ese embarazo.
Cuando me quedé embarazada a la primera y sin haber asumido que las cosas podrían ir tan rápidas... hablé con Papimelli de un miedo interno que yo llevaba... quizá el único miedo aparte de posibles enfermedades futuras de mis hijos, me daba miedo que algún día en medio de una discusión Papimelli me reprochara que Repollete y Princesita no son míos. Cuando se lo planteé me dijo que eso era absurdo, que él jamás me reprocharía semejante cosa, aunque soy consciente de que aveces cuando uno discute puede llegar a decirse verdaderas barbaridades solo por el hecho de hacerse daño.
Papimelli siempre ha dicho que nuestros cachorros son más míos que de nadie, siempre me he sentido apoyada cuando en algún momento hemos hablado sobre la importancia o no que tienen los parecidos o el hecho de mirarlos y verte reconocida en ellos.
Cada día que pasa veo en ellos cosas en las que me siento reflejada, evidentemente no se trata de parecidos físicos sino cuestiones de su carácter o personalidad.
Cuando nos planteamos el hecho de la ovo se lo conté inmediatamente a mis padres y a mi hermana, no concebía el hecho de ocultarlo. En cambio dudaba de que hacer con mis suegros.
Papimelli siempre dijo que yo era la que tenía que decidir si quería o no contarlo. Mis suegros sabían que el día que quisiéramos tener hijos sería por tratamiento, lo sabían porque me cansé de escuchar comentarios sobre nietos y un día le solté a mi suegra "nosotros el día que queramos tenemos que ir de cabeza a un tratamiento de fertilidad.... " pero no le expliqué ni de quien es el problema (porque considero que siempre es de los dos) ni a que tendríamos que recurrir.
Cuando les hablamos de embarazo no preguntaron ni que habíamos hecho ni nada, asique si ellos no preguntan yo tampoco cuento y así quedó la cosa... imagino que en el caso contrario también lo habríamos hecho así porque mis suegros tienen la costumbre de no preguntar nada y esperar a que sus hijos les cuenten.
Hace poco leí en un foro una discusión iniciada porque una chica, se planteaba que sucedería si se quedaba embarazada por ovo y luego esa pareja se rompía, si su pareja le echaría en cara que esos hijos no eran suyos, si intentaría quitárselos o ponerlos en su contra. Fijaros si yo soy básica que jamás me había planteado que pasaría si mi pareja se rompiera. Quizá porque creo que si una pareja va bien con sus altos y sus bajos y funcionan uno no se para a pensar en lo que sucedería si se rompe, y si te lo estás planteando es que algo falla y si algo falla no deberías plantearte tener hijos.
En España se entiende que la madre es quien ha parido (salvo adopción claro), y por tanto nadie puede quitarte a tus hijos aludiendo que han sido ejendrados por ovo. Cuando te sometes a una ovodonación tienes que asumir cosas, tener claro que significa para ti ser madre y si tú lo tienes claro no te van a afectar jamás los comentarios de nadie. Se supone que si tú y tu pareja os sometéis a una ovo ambos tenéis asumido que tú eres la madre (porque lo eres y punto), y si realmente te da miedo que tu pareja se lo cuente a los niños o que alguien en medio de esa separación los ponga en tu contra deberías plantearte contárselo a los niños antes de que alguien se adelante o lo descubran por si mismos.
Seamos serios por favor, antes de tener un hijo debemos tener en cuenta que no es un juguete, que no ayuda a fortalecer relaciones más bien lo contrario, y sobretodo que no debemos usarlo como arma arrojadiza en caso de separación.
La cosa más flipante que he llegado a leer por ahí es una chica que se planteaba si habría la posibilidad de hacer el tratamiento sin que su pareja se enterara de que sería una ovo, vamos que quería engañar al pobre hombre haciéndole pensar que era una inseminación y obviando el tema ovulito. Evidentemente esto no es posible porque tienes que firmar un montón de papeleo y seguir unos protocolos y demás, pero más allá de si hay o no esa posibilidad yo me pregunto ¿que tipo de relación tengo con mi pareja si le voy a ocultar el tema del óvulo? ¿que miedo interno tengo? ¿realmente he asumido el tema o lo oculto porque me averguenzo?
Para mi una relación de pareja ha de basarse en la confianza, en poder hablar de cualquier cosa y en el apoyo mutuo. Cuando realmente se demuestran las cosas es en los momentos malos, en esos en que necesitas apoyo incondicional. No debes acudir a un tratamiento de fertilidad intentando "convencer" a nadie ni fruto de la desesperación.
Un hombre no asume la infertilidad igual que una mujer, la mayoría de ellos no entienden ese deseo irrefrenable que lleva a muchas mujeres a querer ser madres por encima de todo. Se rinden antes porque no les gusta ver sufrir a su pareja o porque conciben la felicidad más allá de ser padres.
Para mi pareja ser padres era un "vamos a intentarlo", pero no condicionaba su vida, para mi tampoco era una obsesión, quizá este hecho nos habría ayudado a parar antes en caso de fracaso, o quizá no...
Pero tengo claro que el deseo de ser padres era de los dos, que lo hablamos, que planteamos nuestras dudas y que lo teníamos bien claro, yo no voy a convencer a nadie de ser padre si no quiere, yo confío en que mi pareja no va nunca a echarme en cara el tema y que no va a malmeter a mis hijos nunca.
Esto me lleva a decir que tengo tan claro que soy la madre que algún día les contaré de donde vienen para que precisamente nadie les malmeta y porque tienen derecho a saber la verdad, los secretos solo llevan a creer que algo está mal y no quiero eso.
Afortunadamente todo fué tan bien que no tuvimos ningún problema en cuanto a nuestra relación, de hecho pasé sola por el tratamiento porque Papimelli estaba de viaje y mis 3 primeros meses de embarazo los pasé sola. Como mi problema de fertilidad era conocido desde los 17 años no me llevé ninguna sorpresa y lo tenía asumido hacía años. De hecho mi problema de fertilidad apareció o me lo diagnosticaron cuando empecé a salir con Papimelli (con 17 años) y mi primera regla apareció estando con él asique hemos tenido mucho tiempo para frivolizar y bromear sobre el asunto y sobretodo para hablar sobre la importancia o no que le dabamos a ser padres.
En cualquier caso una vez más el apoyo psicológico que dan algunas clínicas ( o no) puede ayudarnos a asumir el problema y a enfrentarnos a él como una pareja sana y sobretodo unida. Saber exteriorizar nuestro dolor y comunicarle a nuestra pareja como nos sentimos nos ayudará a sentirnos mejor y a hacerle entender como nos sentimos. En ningún caso deberíamos encerrarnos en nosotras mismas y luego pretender que nuestra pareja "adivine" que nos pasa.
Hay muchos cuestionamientos y dilemas éticos que podemos plantearnos antes de acudir a una ovo... podemos tener cientos y miles de dudas, podemos pensar y plantearnos preguntas lógicas y otras absurdas, pero como madre por ovodonación de dos bebotes preciosos puedo deciros que todo compensa y que olvidéis todas vuestras preocupaciones porque el día que veaís a vuestros peques todo quedará en el olvido y después no tendreís tiempo para tanto cuestionamiento entre biberones, pañales y demás...
Es todo mucho más fácil de lo que parece, y si no os parece tan fácil es que realmente no estáis preparadas.
FRASE DE HOY: Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.