Estos días navideños hemos estado algo desconectados del mundo blogueril... los motivos han sido bien distintos y variados.
Primero Repollete y Princesita no han tenido guardería (perdón, Escuela Infantil) estos días, lo cual ha significado que esas tres horitas de las que suelo disponer para el blog y limpieza y orden de mi leonera (perdón, quise decir mi casa) no he contado con ellas puesto que he tenido que estar corriendo detrás de Princesita para evitar que se descalabre y jugando con plastilina con Repollete para evitar que se la coma.
Además Papimelli ha contado con unos días libres que le quedaban por pedir en el trabajo, entre vacaciones y mocosos (es lo que tiene la vida del funcionario), asique la mayoría de los días hemos estado los cuatro en casa.
Aprovechando las vacaciones y demás hemos pasado algunos días sueltos en Ciudad de Donde Somos, lo bueno de vivir en una ciudad a poco más de una hora de tu ciudad de origen es que te puedes plantear ir a casa de tu madre solo a comer y luego volverte a la tuya.
Con esto de las vacaciones y Repollete y Princesita en casa he podido valorar que mis pequeños necesitan sus tres horas de desfogarse en el cole, que han echado de menos a su profe porque constantemente preguntaban por ella y que además uno no puede pasar por la puerta de la Escuela Infantil cerrada con sus hijos porque estos inmediatamente se empeñan en entrar al grito de "Popete, a jugar"....
Si, a mis hijos les gusta el cole, les encanta su profe y cada mañana cuando les digo que vamos al cole reciben la noticia con la mejor de las sonrisas... pero no voy a pecar de ingenua, seguro que esto no dura mucho y en unos años remolonearán para no ir al cole o al instituto.
Al estar Repollete y Princesita en casa no he podido hacer las labores habituales, y tras unos días sin limpiar a fondo nos tuvimos que hacer amigos de las pelusas que correteaban por el salón y acabó gustándome la nueva decoración con todos los cacharros de los nenes por casa.
Repollete y Princesita cumplieron los dos años justo antes de navidad... y eso significó que sus abuelos vinieron de visita cargados de juguetes con miles de luces y sonidos a los que mis pequeños cachorros hicieron caso el tiempo justo, ahora se los come el polvo en un rincón del salón.
Fíjate que insistí en que fueran cautos con el tema juguetil e incluso les tiré alguna indirecta de las cosas que les gustan a mis hijos (cualquier cosa con la que uno pueda guarrear, tipo plastilina o pintura de dedos), pero una vez más me ignoraron por completo y vinieron con cacharros tan inútiles como grandes como enloquecedores en cuanto a sonido.
Con esto del día de su cumple mis nenes disfrutaron de lo lindo, salieron del cole con sus respectivas coronas cumpleañeras, les cantaron cumpleaños feliz y llevaron para sus amiguitos un libro de pegativas y unos globos (si, no fui original, pero me resistí a las dichosas chucherías).
Papimelli trajo unos buñuelos caseros hechos por un compañero de trabajo (si, dentro del mundo machorro laboral de mi marido hay hombres que hacen buñuelos), y pusimos dos velas con el número dos para que Repollete y Princesita soplaran.
No hicimos celebración especial ni nada... son pequeños y aún no se dan cuenta de muchas cosas y de momento no quiero sucumbir a ese mundo loco donde los cumpleaños se celebran como si fueran bodas.
Después de su cumpleaños vino el final de curso y la entrega de todo el material que habían hecho en clase: dibujos y manualidades, además nos entregan material pedagógico para trabajar en casa.
Lo que más me gustó fué un CD con juegos interactivos, superchulo, contiene diferentes juegos, al principio los vi de dificultad (aunque vienen para niños de dos años), pero finalmente me di cuenta de que Princesita es una fenómena y que controla el asunto a las mil maravillas. Pero como mis hijos son tan opuestos a Repollete el dichoso jueguecito no se le da nada bien (iremos practicando), para compensar Repollete se sabe ya la mayoría de los colores y los distingue perfectamente, para Princesita en cambio todo es Amarillo.
También nos dieron las notas y parece ser que mis niños progresan a las mil maravillas aunque tengan sus cositas a mejorar.
Durante las vacaciones he ido haciendo con ellos diferentes actividades para fomentar las que se que practican en clase, por ejemplo ya reconocen el 1, 2 y 3 y cuentan hasta 4, asique nos hemos dedicado a pintar y moldear números, ahora voy por la calle y si ven un número enseguida se ponen a chillar "Mamá un uno"...
Papimelli en cambio ha practicado con ellos las figuras (triángulo, rectángulo y círculo), son pequeños pero ya reconocen algunas cosas y jugando pueden aprender otras muchas sin darse cuenta.
Con ellos por casa sin cole y el sol que hemos tenidos estos días hemos aprovechado para dar paseítos y jugar por la calle, además nos han renovado el parque de abajo de casa y hemos tenido que probarlo...
En Nochebuena y Navidad fuimos a Ciudad de donde Somos, cenamos con mis suegros (cosa que no hacíamos desde hace un año), la cena fué mejor de lo que esperaba, aunque yo sigo sin ver claras muchas cosas, sobretodo me llama la atención que personas que ven a mis hijos un ratito de nada y que jamás preguntan se pongan a valorarlos y etiquetarlos.
Me sigue dando rabia que a Princesita la tilden de cariñosa y simpática porque a ellos se lo parece y que encima lo hagan delante de él.... el problema está que Repollete no se da a todo el mundo, que es más suyo y que no los ve y por tanto se comporta de forma peculiar delante de ellos.
Sinceramente cada vez me preocupa más el hecho que determinadas personas (incluidas mi marido) los traten de forma tan desigual o que se les vea sus preferencias, porque dentro de nada ellos se darán cuenta.
En Novechevieja no pudimos ir a Ciudad de Donde Somos porque Papimelli tenía que trabajar, en principio iban a venir mis padres, pero en el último momento mi madre se indispuso y finalmente cenamos Papimelli y yo solitos la mar de bien.
Aprovechando las fiestas navideñas también hicimos vida en el Centro Comercial, odio las aglomeraciones de estos días, pero con el frío algo había que hacer.
Asique vimos a Papá Noel, un belén de Osos, Repollete y Princesita se sentaron encima de los Reyes Magos y salió su foto en el periódico.... todo muy intenso aunque ellos no se enteraban de mucho, imagino que tendré que ir preparándolos para que el año que viene sepan de que va la cosa.
Se largó 2012, un año interesante porque por fín he podido disfrutar de mis hijos, se medio acabó el cansancio y el agotamiento... 2011 fué horrible, 2012 mejoró y de 2013 espero muchas cosas.
Por Reyes volvimos a Ciudad de Donde Somos, donde hubo más regalos inútiles para mis hijos... mis padres y hermana por su parte no les cogieron nada, saben que en primavera me tocará comprarles ropa y hemos dejado el regalito para entonces que me hará más falta.
Estos días han sido intensos por más cosas, por fín me decidí a pasar a Repollete y Princesita a la cama, Princesita está toda feliz y dice "Cama de mayor", pero a Repollete el asunto no le ha gustado tanto, entra en su cuarto y sigue buscando su cuna, está claro que él necesita más tiempo para adaptarse a los cambios aunque poco a poco parece estar más animado.
Además reinicié la operación pañal, si, hace tiempo os conté que la iba a empezar, tuve algunos éxitos y abandoné porque yo sola con los dos era difícil y además me di cuenta de varios detalles por ejemplo enseñarles a bajarse la ropa... pues eso que hemos vuelto a la operación pañal, llevamos un mes...
Repollete ya sabe de que va la cosa, hace el pis en el orinal sin problemas y es raro que se se haga pipí encima, las cacotas son otra cosa, en cambio Princesita no se entera mucho del asunto y pillarle un pis o algo se ha convertido en algo anecdótico...
Poco a poco nos vamos desquitando del dichoso pañal, ahora estamos preparados los tres para reiniciar la "Operación Pañal".
Además también he introducido un pequeño cambio, les estoy quitando el biberón, hace tiempo que beben por taza y vaso, pero por mi comodidad y para que beban más leche les estaba dando el bibe en lugar de en vaso. Pero estas navidades les hemos dicho adíos a nuestros bibes... porque ya somos mayores.
Asique una navidad más en nuestras vidas, siguen sin gustarme estas fechas y espero que con el tiempo me gusten más o almenos con niños se ven de otra forma. Pero me sigue pareciendo algo totalmente consumista.
Papimelli corrió un año más la San Silvestre, el año que viene que tendrán tres añitos llevaremos a Repollete y Princesita a que hagan la San Silvestre Infantil, porque no hay nada que le guste más a mi Princesa que correr, en eso ha salido a su padre.
Ayer por fin volvimos a la normalidad, mis cachorros al cole felices de la vida cuando llegamos allí y les di un besote a cada uno, algunos padres me siguen mirando raro cuando ven que mis hijos entran corriendo al cole, chillando y felices de la vida... pero a saberse, esto puede cambiar en cualquier momento.
Papimelli volvió al trabajo y yo aquí, en casita a mi vida marujil. Este año me he propuesto hacer el grado de mi Diplomatura e intentar encontrar algún trabajo, tal y como está la cosa es difícil, pero empiezo a notar lo que supone estar en casa sin hacer nada que me implique digamos un esfuerzo intelectual.
También me he propuesto retomar cosas que me gustaban como leer, no se la de libros interesantes que me he perdido en este tiempo desde que soy madre, pero recuerdo vagamente los tiempos en que devoraba libros...
Ahora que volvemos a la normalidad tendré que empezar a replantearme algunas cosas y a pensar un poquito en mi, porque reconozco que llevo un tiempo que me tengo muy dejada. Mañana empezaré por ir a la peluquería a renovar mi look (a saberse que me hago)... y esta semanita aprovecharé con mi hermana para irnos por ahí a pasar el día y tiendear un poco.
El blog lo he tenido en modo "abandono temporal" dado que con los peques en casa es imposible sentarse un rato a darle a la teclar, os he ido leyendo y espero no haberme perdido muchas cosas.
Aprovecho para desear que este 2013 se llene la blogosfera de embarazos y partos... mi querida Chachiamiga está embarazada y la verdad es que me hace mucha ilusión... casi como si fuera a ser propio.
Ahora que vuelvo a la normalidad creo que la rutina es maravillosa y que mis hijos volverán a funcionar como lo iban haciendo, porque estos días ha reinado un poco más el caos, de hecho Repollete llevaba unos días bien rebelde llamando a Popete... ayer llegó del cole feliz y pasó la tarde sin rabietas ni nada.
Pues eso... que bienvenido al 2013 y esperemos que sea un año feliz y bueno para todos...
FRASE DE HOY: El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.