Dícese de esas madres que planean por encima de sus hijos queriendo controlar cada paso, cada momento, que necesitan saber todo lo que les pasa, donde están.... lo que hacen.
Me he encontrado con varias de esas madres en mi vida, y no hablo de madres con sus bebés preocupadas de si respiran o se caen o se comen la arena del parque, hablo de madres de adolescentes o de hijos ya adultos.
Cuando yo estaba en la universidad compartía piso de estudiantes con varias chicas de otras provincias y había algo que me llamaba la atención, en mi caso yo vine de otra provincia sola busqué piso y mi madre me llamaba dos o tres veces por semana para ver como estaba, yo me preparaba la comida y yo me lavaba la ropa. Pero una de mis compañeras cada vez que iba a su ciudad venía cargada en el autobús con tappers, si su madre venía a visitarla con algún motivo le traía el maletero lleno de cosas que luego colapsaban el congelador, vamos que lo usaba ella sola.
A esta chica su madre la llamaba dos o tres veces al día para preguntarle como estaba, donde estaba o lo que estaba haciendo, y hablo de un momento en el que no había móviles osea que llamaba al fijo de casa y además del frigorífico también monopolizaba el teléfono.
Esta chica era algo más mayor que yo, en mi caso yo tenía 19 años pero ella creo recordar que a pesar de ser su primer año de facultad tenía 24 o 25 años, vamos que no era una niña a la que cuidar o proteger porque estaba sola.
Viéndolo de lejos mi madre fue una loca que me dejó irme a 80 kilómetros a buscar piso yo sola, a matricularme en la universidad y a llevar vida de adulta con sólo 18 años, claro que yo a esa edad por ejemplo sabía gestionarme perfectamente y hacerme la comida y ya eso digo yo que le daría cierta tranquilidad a mi madre.
En aquel momento yo tenía amigas que iban y venían en el autobús todos los días porque sus madres las consideraban muy jóvenes para hacer vida solas (otras obviamente no podían permitirse lo que implica pagar otra casa aunque fuera solo una habitación), recuerdo una amiga que sus padres le compraron un piso para ella y su hermana y su madre venía los fines de semana les ponía la lavadora, planchaba y les dejaba la nevera llena de tuppers para que comieran. Ese tipo de control está genial, vamos tienes señora de la limpieza y luego tú haces tu vida, allá cada uno lo que quiera enseñar a sus hijos, pero a mi lo que me agobiaba y mucho era aquello de tener que dar explicaciones de todos y cada uno de sus movimientos, esta amiga por ejemplo su padre le "prohibía" estar en la calle más allá de cierta hora e incluso la llamaba de cuando en cuando para comprobar si ella cumplía o no.
Pero lo que más me ha sorprendido ha sido este año con una compañera de trabajo, su hija se iba a estudiar a 160 kilómetros de casa, la madre pretendía que su hija cambiara de opinión respecto a la universidad para estar más cerca y para así coincidir con sus amigas no teniendo que irse a una universidad lejos. La madre se quejaba de la carrera que había elegido (una filología) e intentaba orientarla hacia otra con más "salidas", la madre odiaba la sola idea de un piso de estudiantes y se fue con la niña a buscar por todas las residencias de la ciudad, una por una pateando la ciudad. Está bien enterarte de donde va tu hija, de lo que estudia y de como será su vida.... fue la madre la que fue a la jornada de puertas abiertas de la facultad, controlaba todas y cada una de las asignaturas y de las notas. Esto último lo entiendo porque la madre tenía una sobrina que había estado dos años engañando a sus padres diciendo que estaba matriculada en la facultad y allí ni la conocían eso si vivía de lujo con la pasta que le enviaban.
Mi compañera llamaba a su hija por la mañana para que no se durmiera, controlaba sus horarios en cuanto a hoy tienes clase de con lo cuál la llamaba a la residencia a su llegada a la hora de comer para preguntarle que tal la mañana y la llamaba por las noches.
Yo me sorprendía con lo que ella me contaba, y pensaba en el daño que hace el teléfono móvil, en la manera de controlar a las personas que implica y pensaba en esa pobre chica teniendo a su madre todo el santo día pendiente de todos y cada uno de sus movimientos. Ojo que creo que es normal que las madres estemos pendientes, pero también creo que es necesario soltar lastre y dejar un poco de margen a los hijos.
MI compañera, psicóloga asumía que lo suyo "era un problema" porque se pasaba el día "necesitando saber" y que esa manía suya había generado en su hija cierta ansiedad ante el control de la madre.
Y me veo a mi misma con 18 años en la ciudad donde estudié que es donde vivo ahora, plano en mano buscando la facultad o buscando piso, y pienso en el favor que me hizo mi madre de dejarme cierto margen para convertirme en adulta. Bueno Papimelli vivía allí y creo que eso a mi madre le daba la tranquilidad de que estaba en la mejor de las compañías.
Mi madre me da más tuppers de comida ahora que soy yo madre que cuando estudiaba, me preguntaba por las cosas pero nunca me sentí interrogada ni nada parecido.
Supongo que depende del carácter del hijo responderá a tanto interrogatorio o terminará dando una mala contestación directamente.... yo simplemente era de las que contaba las cosas sin necesidad de que sometieran al tercer grado.
Espero algún día no convertirme en una madre controladora, de hecho creo que ahora no lo soy y ya me he puesto una nota mental de cara al futuro.