A Repollete le encana pintar, se mete en su cuarto, cierra la puerta y lo puedes tener horas pintando. Primero creaba maravillosas obras de arte (o eso decía) sólo, luego pasó a copiar dibujos y ahora le ha dado por la pintura abstracta y hace todo tipo de mezclas raras de figuras y dibujos.
Pintar es relajante.... que se lo digan a él... su mejor regalo es sin duda una caja de pinturas y folios para poder colorear y de vez en cuando me pide que le dibuje cosas tan sencillas como un hipopótamo (luego me sube el ego diciendo que me ha quedado perfecto).
El año pasado ganó el concurso del colegio de dibujo, y le regalaron un juego de la oca de pepa pig, pero él decía que lo había ganado por bailar muy bien en el festival de navidad del colegio.
Este año el colegio celebraba concurso dibujo de navidad y además se elegiría uno de entre los 400 alumnos para ser la tarjeta de felicitación del centro. Tal y como os conté ganó Repollete y eso lo llenó de felicidad. El colegio le dio una cesta enorme de chucherías (esto tiene delito) y el AMPA un vale de 20 euros para usar en una papelería.
Como ya os conté Repollete estaba super orgulloso de que su dibujo circulara por ahí.... y Princesita para bajar un poco la autoestima de su hermano le decía: "Si, pero yo corro más rápido".
Antes de Navidad decidimos ir a un centro comercial que celebraba un concurso de dibujo.... no nos fijamos ni en premios ni en las bases, solo que regalaban una hora en un parque de bolas y así podíamos aprovechar esa hora que daban a todos los participantes para poder comprar alguno de los regalos que teníamos pendientes.
Mientras mis peques dibujaban unas niñas mayores hablaban de que harían con el premio... estaban más centradas en su ilusión por el premio que en hacer el dibujo.
Papimelli y yo comentamos que el dibujo de Repollete era "sencillo" para lo que él suele hacer y que Princesita había puesto tantos colores que mareaba un poco.
Pero claro si le preguntabas a ella que había dibujado te explicaba que era el salón de casa con los cuatro cenando en la mesa, el árbol de navidad con los regalos y de fondo un reloj marcando las horas (justo mi reloj del salón).
Salimos de allí contentos por su hora en la piscina de bolas y por la caja de pinturas de un montón de colores que también les dieron por participar.
Me gustó que les dieran la caja de pinturas y la hora en la piscina de bolas simplemente por participar.
Una semana después haciendo la compra paso por donde están colocados todos los dibujos y oh sorpresa.... mi linda Princesita había ganado el primer premio en su categoría.... Papimelli cuando hable con él no se lo podía creer.... pero lo mejor era el premio.... 250 euros para gastar en el centro comercial.
Una amiga que trabaja allí me decía que mucha gente piensa que lo del premio es mentira y que no lo dan.... pero si... lo dieron.... y aquí va mi pega ¿es coherente darle un premio así a una niña? quiero decir que para mi como madre es estupendo.... compro algunas cosas que necesito y algo para ella... pero el día de la entrega de premios cuando le dieron el cheque ella seguía esperando que le dieran algo, me refiero a algo material y tangible. Ella solo veía un papelito, si, le explique para que servía pero ella no hacía mas que comentar sobre la bolsa de chuches de Repollete.
Ojo, no creo que darles una bolsa enorme de chuches esté bien.... no me parece un premio y menos dentro de un centro escolar que intenta convencer a los padres de la importancia de los hábitos sanos.
Pero algo más significativo para una niña.... es cierto que yo le cogeré algo... pero ella sigue sin entender por qué le dieron un "papelito" como ella dice.
El Centro comercial hizo entrega de premios y todo... y Repollete en plan hermano celosote no hacía más que decir: "¿Por qué le dan un premio a Princesita si yo pinto mejor que ella?
Y para el que crea que esta es una entrada presumiendo de lo bien que pintan los dos os diré que pintan como cualquier otro niño de cinco años.... vamos que no estoy yo pensando en retirarme y vivir del arte de mis hijos.
Sólo me sorprende que el premio sea más para los padres (dinero) que para el niño... quizá con un libro o un muñeco o algo así quedaría de otra forma.