lunes, 10 de noviembre de 2014
MI PRIMER AÑO COMO MADRE DE MELLIZOS
El día que me hicieron la cesárea entré temblando a quirófano y entonces se me vinieron encima todos los miedos del mundo, me di cuenta de que yo no estaba preparada para tener dos bebés… y el día que me los llevé para casa los miraba como de reojo pensando que aquellas dos cositas eran mías y que yo no tenía ni repajolera idea de que hacer con ellas.
Se que algunas de las que pasáis por aquí y estáis en la búsqueda daríais lo que fuera por tener esa sensación, pero yo en ese primer año de mis hijos llegué a pensar que quizá me había equivocado en mi empeño de ser madre, que yo no valía para serlo, que quizá me hubiera precipitado… ese primer año fue agotador, miro atrás y no me reconozco.
Yo salía de una cesárea de la que no pude recuperarme, simplemente me dieron el alta en el hospital y empezaron las idas y venidas para darles de comer y verlos. Luego les dieron el alta y los trajimos para casa y me vi sola con dos bebés. Yo no sabía nada de bebés… si, teoría una cuanta porque leía todo lo que caía en mis manos… pero poco más.
Mis hijos resultaron ser niños fáciles, es cierto que dormían estupendamente, que comían fenomenal, no tuvieron cólicos ni nada parecido… pero eran dos y ser dos era el principal problema. En aquel momento de cansancio y ofuscación, de falta de sueño llegué a pensar que hubiera sido mejor un solo bebé, que todo hubiera sido más fácil, que me sentía impotente si uno lloraba y no podía cogerlo por estar con el otro.
Mis días pasaban sola en casa hasta que Papimelli volvía de trabajar a las 4… a veces me venía arriba y me animaba a salir a dar un paseo pero mientras los preparaba y no se me hacía el rato y uno de los dos empezaba a pedir comer o se hacía caca justo antes de salir y entre unas cosas y otras abortábamos la salida.
Me daba pánico que algo les pasara, tenía miedo a hacer algo que repercutiera de forma fatal en ellos o por el contrario tenía miedo a que por haber sido prematuros algo les pasara o algo no fuera bien. Observaba cada uno de sus movimientos esperando encontrar algo que me llamara la atención pero algo en negativo: era imposible que todo fuera tan bien.
Al principio acordé con Papimelli levantarme yo para que él durmiera por las noches, pero él no podía soportar verme atareada con dos bebés y quedarse en la cama, al contario que yo… que muchas veces el cansancio hacía que fuera incapaz de oírlos llorar ¿Dónde coño se había metido mi instinto maternal?
Poco a poco fui adaptándome y creando pequeñas triquiñuelas que me facilitaran las cosas, la hamaca se convirtió en mi gran aliada para que uno tomara el biberón “solo” mientras yo le daba al otro. Para mi fue doloroso abandonar la lactancia a los tres meses, y lo hice por agotamiento quizá porque no estaba bien informada o no insistí o que se yo…
Poco a poco fui teniendo mayor destreza a la hora de apañarme con ellos… aún así seguía cansada. A día de hoy echo la vista atrás y creo que aquel cansancio no era normal… de echo fui al médico para descartar anemias u otras cosas y mi médico de cabecera solo me dijo que con dos bebés era normal sentirme así. Yo solo se que en el primer año de mis hijos raro era el día que no me dolía la cabeza, o las piernas, o sentía una pesadez insoportable.
He hablado muchas veces en el blog sobre esto…. Una vez incluso alguien me dijo que hablando así asustaba a otras futuras madres, un comentario hace años incluso me llegó a decir que era una exagerada porque ella con mellizos se apañaba estupendamente.
Yo no… a pesar de ser consciente que primero eran los niños, luego yo que descansaba cuando ellos dormían y luego otras tareas como la casa… a la que abandoné. Se que tampoco puedo quejarme porque el horario de Papimelli era buena y porque él ayudaba pero mi primer año con mis bebés fue duro, muy duro. Yo no tengo a mis padres cerca, mi maternidad coincidió con el echo de que mi abuela enfermara y mi madre tuvo que elegir entre su hija y su madre.
Mis suegros estaban desaparecidos. Afortunadamente yo no trabajaba, volví a hacerlo cuando mis pequeños tenían 6 meses (y lo hice durante otros seis) y me di cuenta de que la conciliación era una mierda, de que no podía centrarme, de que en la guardería se ponían malos un día si y otro no. Quizá si hubiera estado trabajando hubiera podido desconectar, pero yo pasaba 24 horas con ellos y me debatía entre disfrutarlos y recuperar un poco mi vida.
A día de hoy agradezco haberlos podido disfrutar, me da pena el no haberlo podido hacer de una forma plena, el echo de no poderlos disfrutar por separado. El haber estado totalmente agotada.
Algo de lo que me arrepiento es de que apenas tengo fotos con ellos en aquella etapa, estaba agotada, demacrada y ojerosa, nunca me han gustado las fotos y las pocas que tengo de aquel momento parezco un fantasma.
Ahora veo como ese primer año pasó volando…. Pasó tan rápido que ahora creo que hice lo que pude, que mi salud se resintió, que mis hijos fueron unos bebés estupendos que no me dieron quebraderos de cabeza, que la persona que tengo al lado dio la talla, que mi madre vivió ese año preocupada de que cayera en una depresión…
Supe poco a poco buscar mi espacio, mis ratitos para mi y mis ratitos para mi pareja, ahora recuerdo lo cansino que era salir a la calle con el cochecito gemelar y que nos parara todo el mundo para preguntar, que la gente nos mirara… ahora recuerdo y añoro el quedarme dormida dando el pecho despertarme y tener que mirar dos veces a mi bebé para ver quien era. Las noches en las que nos levantábamos cien veces a ver por qué Princesita no hacía ruido y por que Repollete era tan ruidoso durmiendo. Aquellos biberones nocturnos que se juntaban y me daba la sensación de que me había pasado la noche con una teta fuera y un biberón en la mano.
Ahora lo veo de otra forma, es como cuando uno se tira cinco años estudiando para terminar una carrera y no ves el final… pero ese final llega, la etapa cambio pañales y biberones es una etapa con cosas positivas y negativas. A veces esas cosas negativas cuesta exteriorizarlas por miedo a ser juzgado pero las hay…
jueves, 6 de noviembre de 2014
SOBRE DONANTES DE ÓVULOS Y ANONIMATO (III)
Yo tengo la teoría de que el ser humano es curioso por naturaleza, queremos saberlo todo y controlar todo sobre nuestras vidas, el echo de desconocer quienes fueron nuestros padres crea todo tipo de controversias y dilemas.
Mi suegro no conoció a su padre biológico y jamás ha tenido ningún tipo de curiosidad sobre ello, su madre lo abandonó en un hospicio y al cabo de los años fue por él y él no quiso irse con ella porque directamente la veía como a una extraña.
Para muchos niños adoptados sus padres son quienes los criaron (sobretodo si les dieron una buena vida), algunos tienen curiosidad por saber y otros directamente no.
Creo que esto va en función de la vida que han vivido, si uno ha tenido todas sus necesidades cubiertas (incluso las emocionales) quizá tenga menos curiosidad por saber, si además tiene recuerdos de lo que fue su vida con sus padres biológicos quizá quiera saber menos.
Pero… ¿Qué pasa con un niño fruto de ovo? Los expertos dicen que debemos contarles su origen. Evitando etapas conflictivas de la vida como la adolescencia y siempre mejor antes de la vida adulta, contar no significa que yo siente a mis hijos en el sofá y les cuente todo, sino que lo vayan interiorizando como algo natural. En mi casa hablamos de todo esto con normalidad y según mis hijos pregunten tendrán respuesta.
Yo entiendo que si tienen una buena infancia no van a tener curiosidad por quien donó el óvulo, quizá si la tengan por las razones que le llevaron a hacerlo o por como es físicamente, pero no creo en absoluto que tengan ningún conflicto acerca de quien es o quien no es su madre.
Pero sin embargo tal y como os decía al principio hay foros donde hijos buscan a quienes donaron esos óvulos o ese esperma un caso que me llamó la atención fue uno en que un chico se sentía molesto por haber sido fabricado como un producto y no como fruto del amor de dos personas, yo le doy la vuelta a la tortilla y le digo que el amor de dos persona y el deseo de tener un hijo les llevó a luchar hasta conseguirlo. Y esas dos personas te criaron con su amor.
Pero si entiendo que ese chico se sienta como un producto, si lo entiendo, porque realmente sus padres tuvieron que pagar mucho dinero para que él llegara al mundo, pero también tendrían que pagar dinero para darle una buena educación o una buena cobertura sanitaria…. Y no por eso es un producto aunque vivamos en un mundo la mar de consumista.
Por cierto una cosa que me llama la atención de uno de estos foros es que habla de las personas fruto de reproducción asistida como “personas fabricadas”.
Y habla de las mujeres que hacen mil intentos como “enganchadas a la fertilidad”… bueno yo si le echado un vistacito a una de las páginas que Paris en su blog recomendaba acerca de hijos que buscan su origen biológico.
Leyendo esas páginas me doy cuenta de algo que ya sabía: el niño si tiene derecho a saber, a saber quien y porque donó y cuáles son por ejemplo sus antecedentes sanitarios.
Muchos de esos chicos que ahora buscan lo hacen porque se enteraron de la forma menos oportuna y en el momento menos oportuno, quizá sus padres no supieron gestionar el asunto y no han podido darles las respuestas adecuadas porque no las tenían.
La chica que escribía a Paris le decía que ella iba a dejar una autorización en la clínica para si un día ese niño quería saber y se levantaba el anonimato en nuestro país pudiera localizarla, y esa donante si creía que tenía derechos hacia ese hijo… ¿Qué pensáis? ¿los tiene? Yo no creo que ella como donante tenga en absoluto ningún derecho, si que creo que ese niño tendría derecho en un momento dado a tener más información y por eso no podríamos tildarlo de egoísta ni de desagradecido, simplemente es un humano que quiere saber.
Y sinceramente no hay nada más duro que querer saber y encontrarte con todas las puertas cerradas, algunas quizás os planteéis: ¿pero que va a necesitar saber?.... pues quizá solo poner una cara a esa donante para saber a quien se parece o saber por que lo hizo o hacerle preguntas…. Las que sean.
Si los adoptados tienen ese derecho ¿Por qué no un niño fruto de reproducción asistida? ¿Dónde podríamos encontrar la diferencia?
Bueno he hablado sobre esto otras muchas veces y todas las respuestas que me habéis dado me han parecido enriquecedoras.
Para mi el anonimato de la donante es injusto para el hijo, y lo es porque yo como madre si me hacen preguntas no podré responderlas aunque también creo que esas preguntas no tienen por qué producirse en todos los casos.
Y finalmente no entiendo como esa donante tiene ese deseo de querer saber y se cree con el derecho a saber… posiblemente tal y como alguien le puso a Paris en un comentario sea fruto de una mala selección de donante, y lo lamento porque esa sensación va a acompañarla de por vida cuando debería estar plenamente orgullosa de lo que hizo y de la felicidad que le dio a otra mujer.
martes, 4 de noviembre de 2014
SOBRE DONANTES DE ÓVULOS Y ANONIMATO (II)
Y le conté cual era la solución que tenía… ella toda la vida me había dicho que si por ella fuera me donaría sus óvulos, lamentablemente en aquel momento mi madre con 50 años estaba en plena menopausia… y ella me dijo ¿y tu hermana?
Pues no…. Y le di mis argumentos, bueno el principal argumento es que en España no es legal, pero aunque lo fuera no aceptaría que mis óvulos vinieran de una persona cercana, y aún menos de mi hermana. Mi madre no entendía mi argumento… y me decía que si se pudiera hacer tendría hijos que al menos tendrían un parecido a mi o mi carga genética o mis antecedentes o lo que fuera… eso es cierto, pero yo estaba buscando un hijo y no un clon mío.
Mi hermana que ve con naturalidad la ovodonación no ve con buena cara el asunto de que te done un óvulo tu hermana o tu prima o tu mejor amiga. Ese niño crecería con esa donante cerca y por tanto sería más complicado emocionalmente para la donante y si tú se lo quieres contar a tu hijo sería también bastante difícil asumir para este niño todo el asunto con esa donante por medio.
Lo siento… pero no termino de verlo… y yo creo que no lo hubiera aceptado ni permitido… para mi hermana sería difícil, para mí también, para el niño también y para Papimelli sería todo un lío.
Sinceramente veo más fácil que sea una persona desconocida con la que no mantengamos ningún vínculo… supongo que así será más fácil para todos.
Supongo que mi carga genética es tan estupenda como la de cualquiera pero tampoco me obsesiona preservarla ni nada parecido y menos liar a mi hermana preguntándole algo así: ¿se negaría? ¿y que pasaría con nosotras si se negara?.
Esto es como querer ser MSPE y pedirle a un amigo que te ayude a tener ese futuro bebé y luego no pedirle responsabilidades: ¿es posible que ese amigo no se implique? ¿Vas a negarle el derecho a ver a ese niño? Además legalmente sería todo mucho más complicado supongo.
Para la donante es más fácil donar si luego no sabe nada ni siquiera si esa donación tuvo fruto o no…. Aquí he escuchado de todo desde donantes a las que si les han dicho si la receptora tuvo o no éxito y donantes que siempre estuvieron con la duda.
Para esa donante donar tiene que implicar antes tener la madurez y cabeza suficiente para aceptar que no tiene absolutamente ningún derecho sobre el fruto de esa donación y que ese fruto “no es nada suyo”… no se puede ver una célula como un hijo aunque esa célula sea el origen de dicho hijo.
Entiendo a Paris cuando en esta entrada http://diario-de-un-embarazo.blogspot.com.es/2014/10/ovodonacion-y-anonimatosi.html decía que ella el día que fue madre fue cuando se empezó a plantear que habría sido de esa donación (ella si supo que había tenido éxito) y puedo entenderla porque vio la felicidad que reporta un hijo aunque entiendo que es consciente como cualquier donante que ella ha dado felicidad a otra pareja, la misma que ella ha disfrutado con su peque.
Y eso lleva a Paris a hacerse otro cuestionamiento importante ¿Qué derecho tiene su hija a conocer a ese otro niño que lleva parte de su carga genética? Obviamente a nivel legal su hija no tiene ningún derecho… pero si pensamos bien ese otro niño sería como un “hermanastro” o algo así… ¿no sería justo poder conocerlo?. Si, se que me vaís a decir que eso ya es rizar el rizo, pero si un día Paris le cuenta a su hija que donó óvulos puede que a su hija le entre cierta curiosidad.
Todo esto son evidentemente conjeturas porque la ovodonación es anónima y no hay forma de enterarse de quien fue, en mi clínica me dijeron que trabajan con datos codificados y que una vez que se hacen las donaciones la propia médica tendría que usar la memoria para acordarse de quien donó a quien porque en los expedientes solo figura un número.
Intuyo que a ninguna donante convencida le gustaría que un día un niño vaya a pedirle cuentas, para donante y para receptora quizá lo más cómodo sea precisamente el anonimato de la primera porque eso le quita muchos quebraderos de cabeza a una y a otra.
lunes, 3 de noviembre de 2014
SOBRE DONANTES DE ÓVULOS Y ANONIMATO (I)
Esta entrada parte de una particularidad: ha sido motivada por una anónima seguidora de Paris que en su momento donó óvulos.
Muchas veces he hablado en el blog sobre el tema de que las donaciones sean anónimas, pero lo hice desde mi punto de vista: una receptora de ovocitos.
Para una receptora lo cómodo es que la donación sea anónima, de esta forma podrá ocultar el tema de la ovodonación a su futuro hijo y esto hará que “olvide el proceso” y por tanto se sienta más cómoda. Creo que muchas receptoras necesitan sentir que realmente ese hijo es suyo y la mejor forma es no tocar más el tema para ello siendo anónima y no contándoselo a los hijos pueden vivir con más tranquilidad. Opción tan respetable como la que no lo hace.
De echo hace unos años los médicos recomendaban no contarlo…. Luego la idea fue cambiando y derivando a otras cosas.
Pero…. Que pasa por la cabeza de una donante? Paris donó óvulos en su momento, ella contó su experiencia en su blog y enseguida tuvo todo tipo de comentarios acerca de lo generosa que había sido, algunos comentarios decían aquello de: “yo no podría” o “yo no lo haría” y es que ciertamente no todos valemos para asumir algo así.
Nuestra preñadota Opiniones incorrectas dejó en esta entrada http://www.opinionesincorrectas.com/2014/09/por-que-nunca-he-donado-ovulos.html sus razones para no donar…. Tan lícitas como el que decide hacerlo.
Para donar ayuda el echo del anonimato, en países donde no es anónimo han descendido el número de donaciones, para una chica que va a donar y asume que lo que hace es dar una célula de su cuerpo puede ser incómodo que un día llame a la puerta de su casa un chaval diciendo: “soy el fruto de un óvulo tuyo con mi padre” porque si…. Ese joven no sería otra cosa que el fruto de un óvulo donado, gestado por su madre y el esperma de su padre, porque esa mujer y ese joven no serían nunca madre-hijo.
La chica que enviaba mails con Paris donó en su momento y ahora se planteaba que por el mundo había un hijo suyo…. Y lo definía con esas palabras quizá: “un hijo”… quizá esa chica no tenía especialmente claro lo que iba a hacer y sus repercusiones, yo con todas las donantes que he hablado no se plantean eso en absoluto. O al menos no de una forma constante… pero en cambio si he escuchado a otras mujeres dar ese argumento una y otra vez: no podría… sería como ir dejando hijos míos por el mundo. Bueno ese “hijo tuyo” está en el mundo porque ha sido gestado por otra mujer y legalmente pertenece a esa mujer independientemente de tu material genético.
Creo que la única razón que me convence para que las donaciones sean anónimas es precisamente que si no lo fueran descendería el número de donaciones.
Por lo demás creo en el derecho del niño a saber sobretodo por cuestiones médicas, si mañana se pone enfermo quiero tener información de sus antecedentes, en primavera Repollete tuvo que ir a urgencias porque se ahogaba, mientras la pediatra me preguntaba sus datos llegó la famosa pregunta: Antecedentes de asma?.... pues mire señora pediatra Repollete es de ovodonación, y por parte de su padre poco podremos saber porque sus abuelos fueron abandonados de pequeños en un hospicio y no sabemos nada más allá de ellos.
Toma ya… el historial de mis hijos asusta por la falta de información, porque no sabemos a que achacar determinadas cosas o no.
Para algunas mujeres que se quitara el anonimato equivaldría poco más que a igualar la ovodonación a una adopción, y eso también es algo que parece molestar a muchas mujeres. Yo siempre he defendido que adopción y ovodonación tienen muchas similitudes y no tengo problema en asumir algo evidente: genéticamente mis hijos no son míos, valdría una prueba de ADN para saberlo, pero en el resto de cosas soy su madre y lo sería igualmente aunque mis hijos pudieran algún día conocer a su donante.
Pero también pienso…. ¿no sería muy confuso? ¿Que papel le daríamos a alguien que donó un óvulo? ¿Qué lugar ocuparía en nuestra familia? ¿Qué implicaría para un niño asumir las razones que llevaron a la donante a donar? Emocionalmente asumir eso tiene que ser complicado… A mi como madre no me importaría que llegado un momento mis hijos quisieran saber, si yo tuviera información se la daría sin el mayor problema…. Que esto fuera posible no me crea ningún tipo de inseguridad, se lo que les estoy dando a mis hijos y la importancia que tengo en sus vidas, la donante creo que sería más una fuente de información para ellos más que un soporte emocional.
miércoles, 29 de octubre de 2014
Mis ovomellizos ya tiene Facebook
Después de algún tiempo pensándolo me he decidido a abrir cuenta en Facebook para el blog. En realidad no tengo nada claro si le hice bien o no. En principio voy a dejar la cuenta abierta.... aunque mi intención sería darle sólo acceso a los que cometen como amigos más que nada para mantener el anonimato y poder hablar tranquilamente sin ser cotilleos. Pero de momento ando investigando para ver como va la cosa e intentando solicitar amistad a todas las que pasáis por aquí. La que se de por aludida estoy en Mis ovomellizos: repollete y princesita en Facebook. No prometo nada.... igual me aburro a los dos días y dejó de publicar.... reconozco que no se muy bien como va la cosa e igual tardó en cogerle el punto como me pasó con Twitter.
Por otro lado me apetecería hacer una sección en el blog sobre testimonios de infertilidad.... si alguna se anima podéis enviar vuestro testimonio a cachorreteycalabacita@gmail.com.
La idea que tengo respecto a Facebook es crear un grupo cerrado de ovodonación, como lugar de encuentro.... pero reconozco que no se por donde empezar ni cómo llevarlo ni siquiera si podré....
También aprovechar para felicitar a S. Una chica con la que he compartido varios mails y que hoy me ha confirmado su positivo por Ovodonacion! Enhorabuena.
Por motivos de inutilidad de esta que os escribe recibireis invitaciones con mi nombre"real" bueno algo he liado al abrirme cuenta
martes, 28 de octubre de 2014
EL POR QUÉ DE MI INFERTILIDAD
En mi caso como os he contado muchas veces yo descubrí mi infertilidad con 17 años, simplemente no estaba desarrollada ni me venía la regla, pruebas genéticas, ecografías y radiografías de la mano después un endocrino le dió nombre a lo mío y añadió que dado mi problema no podría tener hijos de forma natural.
Tiempo después cuando cambié de endocrino al nuevo le dió por pensar y ponerse a investigar el por qué de mi problema, y para ello se puso a hacerme alguna que otra pureba, empezando por un estudio genético. Un señor me hizo tropecientas preguntas sobre mi y sobre mis antecedentes además de un análisis de sangre. Es cierto que hasta que no me hice ese estudio nunca me había parado a pensar en toda la realidad que llevamos detrás y que nos influye... la herencia es muy puñetera.
Tras esa prueba se determinó que no había un origen genético.... y la explicación de otro endocrino al que acudí fué que andan ciertamente perdidos en el origen del síndrome que padezco, puede haber una base genética, pero aspectos como haber subrido una hipoxia al nacer (falta de oxígeno) que la sufrí, o un fuerte traumatismo en la infancia también pueden ocasionar que la hipófisis no funcione.
Yo nunca le he dado vueltas al por qué... al menos tengo un diagnóstico (del cual algunos ginecólogos discrepan) y por tanto se exactamente por que no puedo tener hijos: no tengo óvulos.
Siempre he pensado que vivir con la duda de por que una no puede tiene que ser tremendo, en cambio yo se que no puedo y que tengo que hormonarme para tener reglas y evitar los efectos de por ejemplo una temprana osteoporosis.
Mi abuela materna tuvo 6 hijos, fértil donde las haya.... pero a veces me pregunto que hubiera pasado si hubiera retrasado su maternidad? antes se ponían a tener hijos con 20 años y la llegada de la menopausia no les "afectaba" casi porque ya habían tenido descedencia. Mi abuela paterna tuvo tres hijos, tampoco sin problemas.
He de decir que mi abuela paterna y mi abuelo paterno son primos ¿influirá eso en lo mío?.... mi tía paterna en cambio me enteré hace unos años que tuvo grandes problemas para tener a su segundo hijo (mi primo) tuvo que acudir a una clínica tras varios abortos, nunca he sabido lo que le hicieron en esa clínica solo que tras cinco años tuvo a mi primo y al año a un tercer primo que nadie esperaba.
¿cuál sería su problema real? no lo se... y tampoco tengo gran relación con ella para preguntarle. Quizá un problema o desajuste hormonal (suele ser el problema la mayoría de las veces).... una de mis primas (hija de esta tía de la que acabo de hablaros) también tuvo un aborto al poco de tener a su primera hija. Podría ser casualidad, muchas mujeres sufren abortos, o quizá no lo sea.
Recuerdo que el genetista me preguntó cuando tuvo la primera regla mi madre, la tuvo a los 16.... el hombre me dijo ¡algo tarde! casi como queriendo justificar que igual que mi madre la tuvo tarde a mi me podía pasar exactamente igual... pero yo ya casi me acercaba a los 18... y no había señales siquiera de desarrollo.
Mi madre tuvo su primera regla con 16.... dice que esto es hereditario y sin embargo mi hermana la tuvo con 11 años... mi madre estaba preparda para explicarme el tema regla a mi, pero no a una niña de 11 años.
MI madre me tuvo con 19 años, y fué un fallo de método anticonceptivo... mi hermana vino también al primer intento... y su ginecólogo la advirtió de lo fértil que era teniendo en cuenta que ya con 21 años nos tenía a las dos. Y en cambio antes de cumplir los 50 ya le retiró.
El resto de mis tíos maternos tuvieron hijos sin problemas,incluso en un caso mellizos.
Leo y leo cosas sobre mi enfermedad y nunca leo algo certero acerca del origen... la hipófisis puede por ejemplo dejar de funcionar por un tumor, y recuerdo haberme echo un escanner y un tac para descartar eso, puede ir asociado a otras cosas como anosmia (falta de olfato) que lo tengo y además aumenta la probabilidad de tener problemas cardiovasculares (cosa que me preocupa)
MI problema de fertilidad implica cosas más allá de no tener hormonas femeninas (bueno haberlas ailas pero en un porcentaje mínimo casi inexistente) por ejemplo mi problema bucal va extrechamente ligado al tema hormonal, mis subidas y bajadas de peso y otras muchas cosas. Más allá de no tener hijos me condiciona en otros aspectos.
Yo me desarrollé muy tarde... casi pasé de niña a mujer en cuatro meses cuando empecé la medicación, coincidió con que Papimelli estaba trabando fuera y cuando volvió se encontró con el cambio. Mi primera regla fué con 18 años.... el día que me examinaba de selectividad y recuerdo que lo celebré con Papimelli tomándonos un helado de stratacciela.
Yo afortunadamente le puedo poner un nombre al motivo de mi infertilidad... hay chicas que con lo mismo que yo si han tenido hijos sin recurrir a ovo, en mi caso no había posibilidad... saberlo con 17 años ha ayudado a que lo tuviera interiorizado... bueno si soy sincera me enfrenté a mi primera y unica ovo con la idea de que yo no me quedaría a la primera.
Me pareció interesante la entrada de Una Madre Ingeniera, porque es verdad que hasta que yo no cumplí los 20 años y me hice ese estudio genético no se me había ocurrido pensar que quizá lo mío tuviera más componente genético del que podemos pensar.
lunes, 27 de octubre de 2014
UN REPOLLETE Y TRES PUNTOS
Me duele el alma solo de pensar que mi niño bonito se calló y que yo no estaba para consolarlo, ni para llevarlo al médico ni para sujetarlo mientras le cosían, yo estaba a 82 km de él y me dolía el alma solo de pensar en ello… esa noche no dormí y esa mañana en el trabajo estaba deseando que pasaran las horas para abrazarlo y besarlo y consolarlo.
Pero él dice que es valiente (y fuerte) y que su herida ya no le duele, y que la señora que le puso los puntos le va a poner una tirita de mariposas cuando se los quite. Mi pequeño Repollete sale a la calle, ya sin el apósito que le he quitado y mira por todos los lados todo preocupado: “mamá me has dicho que me quitabas la etiqueta (su forma de llamar al apósito) para que me diera el aire y hoy no hace aire, solo sol”…. Un día Repollete serás tú quien me explique la diferencia entre aire y viento.
Repollete le cuenta por qué tiene una herida en el entrecejo a todos los vecinos y a toda la gente que le pregunta…. Él explica que subía por la escalera con su abuelo (mi suegro) jugando a los gatos y que se resbaló…. Su abuelo tiene mucha suerte de que yo no estuviera porque me lo hubiera comido vivo al ver que se pone a jugar con el niño en un sitio tan peligroso como una escalera…. Tres puntos le pusieron a mi niño y yo no estaba para consolarlo.
Las semanas se me hacen cortas…. Y entre festivos, moscosos y vacaciones voy acortándolas, y estoy deseando que llegue el viernes para correr a estrujar a mis niños… y acoso a Papimelli a preguntas a través del Watsapp creo que van a pasar miles de cosas interesantes mientras yo no estoy y que me las voy a perder todas.
Mi Repollete se ha tomado bien mi ausencia, está tan mimoso como siempre y el fin de semana quiere que esté con él cada segundo, asume que yo llego el día que a él le dan el Baby en el cole y durante la semana se ocupa de hacerme preciosos dibujos para que yo me lleve y ponga en mi despacho. Mi Repollete me pregunta cuando volveré a llevarlo al cole y a recogerlo, dice que le gusta ir a Madrugadores y a comedor, pero que prefiere comer conmigo y poder contarme sus cosas.
Ya ha perdido ese aspecto de bebote, sigue siendo igual de mimoso al menos conmigo. Es un niño tranquilo…. Después de intentar que le gustara el fútbol jugando con sus amigos del cole y de ver que nadie le pasaba la pelota (aunque él seguía jugando con ilusión) decidió tras un balonazo irse a jugar al arenero, cuando le pregunté por qué razón ya no quería jugar con sus amigos al futbol me respondió: El arenero es más seguro.
Repollete no arriesga, si ve que saltando en algún lugar como hace su hermana va a caerse prefiere mirar como lo hace ella y me dice: “Princesita es muy valiente mamá”.
Él también es valiente… muy valiente, dice que los monstruos y las brujas solo viven en los cuentos…. Y cuando un niño en un parque le habló de vampiros (por el tema halloween) contestó que eso era una tontería.
Es práctico… y encima un gran ayudante, le encanta subirse en su taburete y ayudarme en la cocina…. Quizá la cocina no sea un lugar muy seguro, pero si puede hacer cosas que son interesantes y estimulantes para él como hacer un bizcocho de nueces y que termine comiéndose las nueces él.
Repollete piensa en su hermana antes que en él… si le compras algo pregunta si no hay nada para su hermana, o si le llevas a él solo a un sitio comenta cosas sobre su hermana y lo que a ella le gusta hacer o comer.
Con otros niños ha resultado ser muy sociable, le encanta tomar la iniciativa a la hora de jugar… y le da igual con quien jugar, si él llega y hay un niño o niña para allí irá a ver que pueden hacer juntos.
MI pequeño Repollete se queda algo tristón cuando me voy los domingos, me da un gran abrazo y me dice que me quiere y que se portará muy bien durante la semana, pero veo su carita tristona como si no entendiera muy bien a donde va su madre… yo a veces tampoco lo entiendo…. Mi yo madre lucha contra mi yo mujer-trabajadora… una de mis personalidades convence a la otra: será poco tiempo. En diciembre ya estarás con ellos y si tu pequeño vuelve a necesitar un abrazo para sus heridas del alma o para las físicas ahí estaré yo para consolarlo.